Feliz 61 cumpleaños Bill

Sobran las palabras.

78247_10151360851479623_733769979_o

665091_10151360854944623_172987328_o

Gracias a Michael Mantlo por las fotos.

Colección Extra Superhéroes (Forum): Esos artículos







De momento solamente son dos foticos, aunque bien hermosotas, con los artículos -traducidos, claro- de los libros de la rústica roída en los que Forum recopiló estas dos miniseries mantlianas. Con la primera algún día me divertiré escribiendo sobre la apocatástasis, sacrificio, luz recuperada, el sol y la luna, más pan del nuestro; el maniqueísmo de natural superheroico al que se levantaba fiel el señor Mantlo, no lo olvidemos, un escritor de la casa, prolífico y como del montón. El rey del fill-in, blablabla... Ya tenemos en el blog una reseña anterior, como quiera que uno espera la reedición de estos materiales (muy viejecitos ya, pero de gran atractivo), es muy posible que acabemos con cinco o seis reseñas sobre un mismo tebeo. El tiempo sobra y se lo agarra con los sobacos. ¡El 2032 será un año magnífico!
Se me olvidó decir el título... ¡da igual! El artículo impreso en la tercera de cubiertas a la rústica del cartoncillo roto fue escrito por Denny O´Neill. También sirve para saber algo más acerca del dibujante de esta serie limitada y su implicación en el proyecto.
La segunda ronda es una invitación para el desorden de las costumbres. Tan buenos como somos, os advertimos desde un principio que se trata este artículo de un texto raptado a la máquina de escribir del mismísimo Bill Mantlo. Que como un guionista antropoide de los años ochenta admite desconocer por completo (¡maravillado!) de qué agujero le salieron a él el Capa y la Puñal. Un mal vendedor. ¿Por dónde quedan el concepto, el ideal creativo artístico conceptuoso, la esponja del baño de ego, la calidad en la sentencia, la agudez del pincho del ingenio? "¡Brubaker, Bendis, Mourinho!, explicadle a este hombre la importancia del saque de banda conceptual en la creación de guioncitos para el comicbook de nuestros tiempos."
No hay horas para tanto.
Disfrutad del artículo y sudad. Dada la relativa escasez de alegrías y el inmenso crossover que nos acecha, leed rápido, porque podrían reeditar cualquiera de estas aventuras mañana mismo. Con tapa dura, solapas rancias, guardas impresas en blanco, segunda y tercera de cubiertas con poco más que los créditos, fragmentos de viñetas arrancados de aquí y de allí para engordar la introducción, y más de la tosca franquicia y sus baraturas sin riñón.

[][][][][][][][][][][][][][]

Mejor llegar al fin de esta entradeja con otro robo que unir a la hazaña del incremento del número de etiquetas que tocan a hoy; para ello, desenderezo y dejo libre la espiral con un fragmentito dedicado a estos dos objetos venerados, que afortunadamente no solo son tebeos. Sobre todo, creo que al segundo más que a ningún otro, por decir en él que no sabe el guionista de la polaridad de dónde exactamente vinieron sus creaciones.

Para este labor, que importa un nome.

Assim como ao escrever se edifica também a própia audiência
em cerimónia oculta trás o trâmite em que consistem as palavras
assim vós, ao ler-me, podedes construir a minha identidade.

Fazede-o à noite, baixo uma luz árdua
cuidando de não espertar esse corpo estranho que respira.

Ou bem na canseira das horas planas da tardinha
como lâminas claras que não se podem descolocar pois cortariam os limites do mundo.
Ou fazede-o, tal vez, nalguma outra nação sem geometria.

Os distantes (colección A Illa Verde, Edicións Espiral Maior), Celso Álvarez Cáccamo.

Stan Lee & The Thing Team Up

This is an adaptation of an article from Scott Edelman (Thanks, Mr. Edelman) called The day Stan Lee showed some humility. You can read it there in english.

Este artículo es una adaptación libre de un artículo de Scott Edelman (Gracias señor Edelman) llamado The day Stan Lee showed some humility.

------------------------------------------

En el 2006 Marvel publicó un comic titulado Stan Lee meets The Thing

“Ey, este blog es de Bill Mantlo. ¿Qué tiene eso que ver con Mantlo?”

Fácil. Una vez más, Bill Mantlo estuvo ahí antes.

“Querido Stan

Acabo de ser asignado como escritor regular de Marvel Two in One (La cosa y lo que quiera que haya alrededor del comic) y me estaba preguntando por la posibilidad de hacer un La Cosa-Stan Lee Team-up en un próximo número.

No sé muy bien si esta idea tiene algún potencial de buenas ventas… pero DE HECHO he notado que todos los críos que visitan la oficina piden verte inevitablemente, que tu nombre está cerca de ser una palabra hogareña para muchos de ellos, y que, además de al Pato Howard, han pedido verte a ti en un número con el Timido Benjamin.

De nuevo, Stan… No estoy seguro, pero creo en cualquier caso sería divertido PROBARLO.

Cuéntame.

Gracias,

Bill Mantlo”

“Bill,

Me siento honrado, pero no lo sé. Me resulta difícil ser objetivo sobre ese tema. Mira a ver qué piensan Marv, Roy, Len, Archie, etc… y me cuentas.

S”

Los 9 mejores números de Hulk

Los 9 mejores números de Hulk, del 292 al 300, escritos por el inefable Bill Mantlo, tenían un pequeño detalle en la portada. La logoforma de la parte superior izquierda de la portada del comic iba cambiando de número en número, presagiando lo que estaba a punto de ocurrir dentro del comic.

Los admiradores de Mantlo hemos recopilado esas imágenes en una animación para que podáis verla todos.

¡Feliz verano!

hulk

Rocket Racoon: Guardian of the Keystone Quadrant

Al final, viendo que Panini no está por la labor de publicar el trabajo de Mantlo con Mapache Cohete, ni siquiera para explotar a Mignola, me lo he pillado directamente de la fuente. Rocket Racoon: Guardian of the Keystone Quadrant es un tomo que contiene la primera historia en que sale, creada por Giffen y publicada en el Marvel Preview nº 7 (1976), y luego las historias en que Mantlo le hizo suyo, pues Mapache Cohete, salvo ser un animal parlante, nada tiene que ver con el original. Sin embargo él reconoció que lo sacó de la historia de Giffen. Temas editoriales? En todo caso parece que en la mente de Mantlo chocaron el mapache parlante de Giffen y la canción de los Beattles Rocky Racoon

La primera historia de Mantlo con Mapache Cohete es el nº 271 (EE.UU; ignoro si está publicado en español) publicada en 1982 pero creada en 1981. En esta historia, dibujada por S. Buscema con su estilo sobrio y funcional de siempre, el guionista usa el rico mundo de Hulk, supongo que para compensar un personaje tan simple los guionistas crearon a su alrededor un subuniverso casi tan rico como el de los 4F, para introducir al animal parlante en el Universo Marvel. El número empieza con Hulk ya en el planeta de Mapache Cohete, Halfworld, encontrándose los 2 ya en la primera viñeta, oh qué dinámica y directa la Marvel clásica, junto a ellos está Wal Rus, el tío del mapache, otro animal parlante y es que Hulk ha aterrizado en un planeta muy extraño habitado por humanos locos, por animales parlantes que cuidan de ellos y por robots que construyen un nave antropomorfa para salir de la galaxia amurallada en la que está el planeta. Uno de los misterios de la historia es como Hulk ha podido traspasarla. El conflicto del episodio es la posesión de la Gideon´s Bible. El topo aspirante a tirano Judson Jakes la quiere de modo que Mapache Cohete, al ser el héroe del lugar, ha de impedirlo. Hulk lo ayuda y tras esto es devuelto a la Tierra. Una historia simple y lineal en la que Mantlo demuestra su gran capacidad para crear mundos ricos y atractivos.


Sin duda por eso el guionista se quedó con ganas de más. Así,  justo 3 años después, Marvel publicó uana miniserie de 4 dedicada a Mapache Cohete, esta vez dibujada por un primerizo Mignola que, sin embargo, hace un trabajo fantástico además de redesiñar a su protagonista. En esta historia Mantlo profundiza en el mundo que abocetó junto a S. Buscema. Así, salen los personajes anteriores junto con nuevos y se detalla mucho más la cosa. Esta miniserie es pues la continuación directa de la grapa anterior. El conflicto es la lucha entre el topo Judson Jakes y el lagarto Lord Dyvyne por el dominio de Halfworld que afecta a la marta Lylla, el interés romántico de Mapache. Este va a provocar la desvelación del misterio de la génesis de Halfworld. De esta manera Mantlo, en esta miniserie, como era habitual en él, no se limita a contar una aventura ya que hace progresar la historia de Mapache Cohete. Como si fuese una curación tradicional o psicológica, el protagonista, desvelando el pasado encriptado en la Gideon´s Bible, consigue curar el demencial presente además de derrotar a los aspirantes a tiranos. Así, Mantlo libera a Mapache Cohete de Halfworld para que pueda salir al espacio en busca de otros mundos que necesiten la ayuda de aventureros como Mapache Cohete & compañía (Lylla, Wal Rus y Blackjack O´Hare, un conejo negro; personajes geniales que, al fin, han sido recuperados en la miniserie que dentro de poco publicará Panini de Mapache y Groot). Qué estupendo crossover con los Micronautas nos hubiera esperado si Mantlo no hubiera sufrido su aciago desino! Esta miniserie es una historia sencilla contada como si fuese un cuento muy entretenida gracias a que tiene mucha acción y dinamismo, al atractivo mundo loco creado por Mantlo y al magnífico trabajo de Mignola que demostró que su elección fue acertada a pesar de que nunca había publicado como dibujante. Su trabajo demuestra que era el artista ideal para este personaje. Plasma muy bien Halfworld, mejor que el frío S. Buscema, es un gran dibujante de furries (redondas sus expresiones) y le dio al especto gráfico de la mniserie el aspecto singular que precisaba.

Así pues Rocket Racoon: Guardian of the Keystone Quadrant es un modesto tomo en el que destaca el fabuloso dibujo de Mignola. Sin embargo Mantlo no lo hace nada mal. Sus argumentos son simples y convencionales pero están magistralmente desarrollados y el mundo loco de Halfworld es muy atractivo, en Mapache Cohete se ve que también estaba capacitado para ligereza y el humor. Así, Mantlo legó a Marvel otra banda de aventureros espaciales con mucho potencial. Lástima que a la editorial no hiciese nada con el regalo. Después de esta miniserie, y hasta que Giffen se acordó de su creación juvenil (fue su primer trabajo publicado), Mapache sólo ha salido en el nº 16 (EE.UU.) de Quasar y en los 44-6 (EE.UU.) de Hulka y P. David lo menciona en su Guerra troyana publicada en los nº 413-6 (EE.UU.). 

Marvel Calendar: Noviembre 1985



9 de Noviembre, cumpleaños de Mantlo. Click para agrandar.

(Fuente)

Novelas gráficas en grapa: Capa y Puñal: Cazador (depredador) y presa

Mediante un coletazo de humanidad el portentoso Ismael me ha obsequiado con el Marco Polo de Alcatena y con Capa y Puñal: Cazador y presa. Como el primer cómic es otra historia vamos a centrarnos en el segundo pues es obra del gran Mantlo, quien, como los Héroes, ha acabado resucitando.

Capa y Puñal: Cazador y presa (Cloak and dagger: Predator and Prey, 1988) se publicó aquí en 1989 dentro de los especiales de primavera tan típicos del primer Forum. Una pena que estas cosas ya no se hagan, parece que si la cosa no lleva numerito no se puede editar en grapa. Lo curioso del caso es que en la portada no pone Capa y Puñal. Como veis estos salen pero pone en grande Marvel Héroes (lo digo por si algún ciego me lee:) y no pone el título de la obra. Ah, el primer Forum, género y figura pero insuperable en su vocación popular y su acercamiento al aficionado. A qué editor actual se le ocurría editar una graphic novel en grapa?


Bueno, al turrón. Capa y Puñal: Cazador y presa, en mi opinión, es una obra floja. Entretiene pero no invita a relecturas porque es demasiado formulaica y superficial. Mantlo suelta aquí su vena justiciera y social pero apenas profundiza o da al relato ese subtexto que hace grandes a sus historias. Evidentemente no ignora el carácter simbólico de los personajes, que creo él, pero no juega con ello. No obstante, por supuesto, tiene sus valores.

El cómic es una historia sencilla donde el demonio que habita la Oscuridad de la que es portal Capa, que se alimenta de Luz, decide enviar el espíritu de Jack el destripador a la Tierra para desestabilizar al héroe primerizo y así manejarlo a su antojo. La motivación es la gula: si pierde el control podré alimentarme indiscriminadamente. Al final, con la ayuda de Puñal, Capa acaba con el acoso del demonio. Como veis es un drama psicológico, la historia que escribía una y otra vez Mantlo con gran acierto demostrando con ello que no hay mejor seguidor de Lee que él.

La historia es rutinaria por lo que no emociona ya que el tema está cantado desde el principio. Por otro lado tampoco hay originalidad o brillantez. Sin embargo tiene el interés de basarse en la duda heroica. La auténtica Edad de Oro de los superhéroes (medida en calidad y no por algo tan estadounidense como es medir en dinero) va de la publicación de Escuadrón Supremo (septiembre de 1985) hasta la publicación de la primera grapa de X-Men vol. 2 (octubre de 1991). Esta época no sólo fue el cenit del mainstream sino también un momento de cambio. Miller y Moore, llevando hasta su extremo el trauma superheroico ideado por Lee y escribiendo en plena crisis del Héroe (en la que aún estamos), dieron paso a lo que llamamos grim&gritty. Un enfoque donde los héroes son gente loca, descontrolada y violenta que deja de salvar a la humanidad para meterse hostias con otros como ellos diferenciados por un burdo maniqueísmo. Pero no sólo el motor del cambio fue la interpretación extrema y trágica de los gigantes. Junto a aquel hay otro que ha pasado desapercibido porque el triunfo, por su calidad y ruido, del primero (de nuevo a los estadounidenses les ciega su veneración por el triunfador) ha opacado todo lo demás. Junto al Superhéroe Loco está el Superhéroe Dubitativo. El posmodernismo entra en el género superheroico y lo transforma.

El tema de Capa y Puñal: Cazador y presa es la duda. Los superhéroes dudan tanto de su derecho a castigar como de su capacidad para distinguir al bueno del malo (si no puedo juzgar no puedo actuar). Además, se empieza a reconocer la eficacia de la policía de tal modo que la pertinencia del superhéroe disminuye. No sólo eso, si no que este duda hasta de si el malo es él. Los grises del posmodernismo invaden el mundo del color plano. Ya no es tan fácil reconocer el Mal porque este no lleva su traje característico. Ya no lleva monóculo, ya no tiene acento extranjero, ya no está loco, ya no es un monstruo. Y en eso se basa el género superheroico. Por eso los disfraces. Los buenos y los malos se disfrazan porque el traje civil es equívoco así que cuando se renuncia a este (o no se escoge bien como el de Capa: capucha y color negro) la estructura maniquea que lo sustenta todo se viene abajo. En el género superheroico los disfraces no ocultan sino que indican la bondad de su portador.  De esta forma Mantlo nos muestra que la duda destroza el heroísmo demostrando con ello que el Héroe lo es porque no cuestiona nada. No sé pregunta si exterminar al enemigo está mal o si destrozar un ecosistema es perjudicial. Así Mantlo trae el posmodernismo a los superhéroes. La humanidad de Lee desarrollada de forma lógica. En esto demuestra el gran guionista su finura. Qué mejor forma de cuestionar con grises al superhéroe que utilizando la pareja blanquinegra, juntos pero no fundidos? -Alguien debería analizar a las parejas superheroicas antitéticas como esta o Halcón y Paloma- En un mundo en que ya no hay claridad, una división tan definida, con una relación no dialéctica sino simbiótica (un paso más del axioma de que los extremos se necesitan), tiene dificultades para existir. Cuando los buenos se disfrazan de malos, cuando los curas tienen motivaciones oscuras, es imposible ser maniqueo.  Esto es lo que hace interesante esta historia. Que termina como debe terminar, la valentía, el sacrificio y la voluntad de proteger se sobrepone a la duda de tal forma que el Superhéroe Dubitativo vuelve a ser el Superhéroe a secas. En el fondo Mantlo hizo trampas, el malvado en este relato lo es sin tapujos. El mundo es gris pero el Mal sigue existiendo. La duda lo engrisece de tal modo que lo camufla con el entorno. El tema está en que el espíritu justiciero de Mantlo no concibe que el Mal sea cuestión de perspectiva.

Junto a esta idea central está el poder simbólico de Capa y Puñal que sin duda es la razón por la que fueron tan populares en su época. Ambos simbolizan el compromiso de los contrarios. En una sociedad dividida por el racismo, Capa y Puñal ejemplifican su superación, en una sociedad devastada por el individualismo mal entendido de la Administración Reagan, Capa y Puñal demuestran que la colaboración no sólo es buena sino que es mejor y que el Hombre es un ser social. El individualismo por su egoísmo lleva al exceso. A Capa a la duda paralizante y a Puñal a la sobredosis de Luz. En ese sentido las parejas superheroicas salvan el individualismo extremo de Juan Palomo (yo me lo guiso yo me lo como) propio del superhéroe salvándole así tanto de su soledad rayana en la sociopatía como de su unilateralidad (que se confunde con fascismo). Por último, en un mundo hiperconsumista, Capa y Puñal predican la moderación. El exceso, ya de Oscuridad, ya de Luz, es malo.

Todo esto dibujado por L. Shoman. Un discípulo de Sienkiewicz mediocre pero con la fluidez necesaria para animar a Mantlo a hacer uno de sus guiones más dinámicos. Así, tenemos viñetas y secuencias mudas y un diálogo menos teatral. De esta manera tenemos un cómic de lectura ligera donde el dibujo puede brillar, no es bueno pero su sencillez es atractiva, de modo que aquel hace honor a su condición de graphic novel. Con ello Mantlo nos demuestra su sabiduría pues se dio cuenta de que había que romper la ley verborreica de Lee, a la que había sido bastante fiel, para empujar al dibujo.

Por tanto, Capa y Puñal: Cazador y presa es un cómic mediocre en el que Mantlo introduce la duda heroica (sin duda de origen Shakespiriano), pero como él sí cree en el Héroe, no como Moore y Miller (en los 80), el grim&gritty acaba conjurado. Los dilemas, las angustias enloquecedoras y el pasado traumático quedan superados dejando el camino libre para el heroísmo, este es el papel del cura en la historia. Con su desaparación se desacraliza la dicotomía de Capa y Puñal (Oscuridad=Mal y Luz=Bien) de modo que ya no hay obstáculos. Así, Mantlo nos lega otra historia, estoy pensando en La Bruja Escarlata y la Visión, de carácter mítico, el conflicto físico contra el monstruo es una alegoría del conflicto interior contra los demonios interiores, con la que hace avanzar a sus personajes. De esta forma Mantlo hizo que Capa y Puñal superasen sus limitaciones para que afrontasen el futuro, una serie regular, con más garantías.

Pervivencias mantlianas: el neutralizador


David H es uno de los más importantes agregados culturales del universo mantliano para el mundo libre. Aún quedan China y esa otra pequeña porción de Europa a la que llaman Rusia. Justo el último lugar en el que pude ver al caballero del espacio, o casi, porque a la conclusión de la saga supersoviética él y latas doradas se acercaban a una isla paradisíaca... Bien, creo que ese fue el último episodio que leí de la serie Transformers y su complemento mantliano antes de que la colección desapareciese de los quioscos. Yo no encontré ninguno más "Bajé y bajé, y en muchos quioscos coruñeses busqué". Existen otros dos números, o eso anunciaban en los correos, quizás acabe dando con ellos algún día, supongo yo que en el interior de las pelusas o entre los rincones del tebeo abusado y de segunda mano, pero la verdad es que preferiría que no hubiese habido ninguno porque ¡así podría montar la nata de mis peores destilados!
Pero os estaba hablando de un blog para lectores que no se chupan el dedo con las cuentas del copyright. Una caverna con buen aspecto dedicada a las pervivencias mantlianas, en concreto, a Rom el Caballero del espacio, donde de vez en cuando su señor David H. recoge con codicia breves escritos de divulgación superheroica que acierta a expurgar de cualquier claro propósito pedagógico. Ni líderes de opinión, ni subgrupos, ni sujetos relegados, un blog en la blogósfera. Poniendo en relieve las confusiones del actual paidocentrismo editorial de la empresa Marvel, que nada espera de sus lectores, reivindicando, en fin, la realidad de una ficción.
No hay mensajes aislables, nada que siendo de hoy o ayer David H. no sea capaz de utilizar para penetrar en los dominios de la regulación y el control industrial si sirve para entregar su mensaje mantliano. Realizar una ilustración con alguno de los muchos personajes creados o guionizados por Bill Mantlo, escribir una carta al correo de una colección, etc. Lo último que ha estudiado nos recuerda la infiltración de los fantasmas en la tierra, que sería largo de contar, y un asunto que no conozco en su totalidad sino meramente en base a la lectura envidiosa de resúmenes de resúmenes argumentales extraídos de aquí y de allá (aunque sobre todo de ahí), la suerte es que debido al Factor DH en su sangre ha tomado uno de aquellos ítems olvidados que encontró en la ficha del
Marvel Universe Handbook dedicada al mutante Forja [link]--> el neutralizador mutante



































¡Otra vez Claremont!

Bueno, bueno, guardaba estas imágenes para un caso de extrema emergencia. Una fantasía aborrecedora pesadilleada tras días de divino aburrimiento, que quiero imaginar imposible: ¿qué ocurriría si llegaran a manos de Monsieur Bendis las crónicas sobre la invasión fantasma a la Tierra en los tiempos del héroe de Galador? Ya tengo a la mitad de la población mundial vuelta un erizo.
No recuerdo haber leído a los compradores del coleccionable de la Patrulla X hablar sobre este pequeño episodio, casi ni para referir el mismo como antecedente de otra saga posterior mucho más famosa sobre la muerte del supergrupo de mutantes. Por un poco de todo eso que es la rabia, la diversión, la tontería o el nerviosismo de encontrar tras de cada huella un rastro intrigante, yo hablo de los sacros misterios de la unión Claremont-Mantlo como quien intenta encontrar en el corazón de un gato de hoy el de otro que estuvo ayer. Así que si tenéis ocasión de sentaros en la rodillas del tío de la navidad en algún festival de la cosa preguntadle por sus colaboraciones con Mantlo en los Micronautas, cómo se repartían argumento y guión, o porqué la aparición de los fantasmas se prolongó por algo más que las tres o cuatro viñetas de otras colecciones. Si además os hacéis con esta otra respuesta os regalo un no-beso []--> "Yo confieso: no conozco a Bonnie Wilford, quien participó junto a Chris Claremont y Bill Mantlo en la creación del argumento para este Marvel Team-up Annual, ¿sería una mujer? Incapaz de confirmarlo, declaro que seguramente fuese muy hermosa (y si no, pues también)."
Esas son las portadejas de nuestra edición española, más grandes, más bestias, y con 32 páginas y las cubiertas finales como páginas de historieta.
Era el año de Forum de 1987 y Arvydas Sabonis estaba a punto de llevarse por delante a todos los pequeños hijos de los USA, nosotros estábamos solo tres años atrás en el tiempo según la edición americana. Aquí muestro la última página del número 36 (X-Men vol.1 nº 185) donde se ve a Forja sosteniendo a Tormenta instantes después del disparo que la desposeyó de sus poderes mutantes. De pie, el agente gubernamental Henry Gyrich, autor del disparo. Y podéis jurar a que esos son los fantasmas, echádle un vistazo a la página robada golpeando la cabeza de algún vecino o conocido contra la pantalla de vuestro ordenador:




Y ahí, el neutralizador de que nos habla David H. El cantante cojo no es otro que Forja, encima de mutante, más apuesto que el mismísimo Tony Stark. Queda por aclarar que la víctima del disparo de Gyrich debía haber sido la terrorista y enemiga del estado Pícara pero... ¿qué se podía esperar de una colección de mutantes?
Queda por avisar a otros posibles fanáticos mantlianos que esta serie de españoleantes números no son mala cosa. ¿Son presa fácil para el mercadeo? Pues mira que ni lo sé, pero vale la pena leerlos aunque no haya más que la emoción, escasamente terrorífica, eso sí, en comparación a la serie de Rom, con la excepción del ataque de los fantasmas a Pícara y los agentes del gobierno en el número 37 (X-Men vol.1 nº 186), jaqueca mental del Profesor X incluida. Dallas está ahí. Forja y su edificio de cristal con un montón de fantasmas de todos los tipos (los sabuesos son mis preferidos), y mutantes en lucha contra una invasión blanda y salada de hechiceros espaciales. Chris Claremont supo hacer algo más que acercar un planeta a la tierra, aprovechó la idea del neutralizador para que la amenaza del pueblo de los espaciales pareciera más inminente. Dotó a un simple objeto con una importancia argumental, alegórica, al hacer que este pasara de mano en mano conjeturando futuras amenazas con unos u otros personajes como protagonistas. Si formaba parte o no del plan editorial o de una colaboración más entre Mantlo y el guionista de los mutantes es algo que desconozco. Lo que ya nadie puede olvidar es que Rom forma parte del universo Marvel.
Y ya se puede poner la ratita del Copyright como se ponga, ¡malvados!



Ya llegaron las imágenes del cameo de Rom y Brillo Estelar en esta saga de fantasmas contra mutantes; son dos páginas, dos viñetitas, solo un truco más del edificio inteligente de Forja; y, pensando en unos improbables lectores de siempre, he preferido recortar la segunda preservando así la emoción del desenlace. Pues eso, una aparición para asustar los fantasmas:





Nota sindical: Ya véis que tenemos una nueva etiqueta para nuestro blog de admiradores; no es la primera vez que sucede que otros blogs o blogueros sirven de inspiración, y podría volver a ocurrir durante los próximos años. Será cuestión de regar el tiesto, dar relleno a la sesera con lo que sea. A espasmos pero interminablemente.

Procedentes de otra dimensión


¡Pues no tiene portada la cosa española!
Bien miradas se asemejan al reverso categorial carátula cartonada del valor Sony Betamax. En el que reconocemos hoy al tradicional producto de una falsificación italiana de ciencia ficción filmada por brigadas móviles de cameramans enfebrecidos durante la reificación publicitaria de algún modelo maquetado de fantasía, de aquellos que cualquier telespectador siciliano reconocería como el propio y común ingenio yesero de su nación. Una especie de descalabro preindustrial del franquiciamiento superheroico, que encontramos en 1983 por los quioscos españoles dentro de lo que alguien renombró como Ediciones Surco con la evidente intención de dejar huella en el panorama viñetal:


EDICIONES SURCO S.A.

Inicia su actividad con el lanzamiento de LINEA 83 que agrupa los "comics" más famosos a nivel mundial LINEA 83 significa calidad y superación del "comic"
Los "comics" MARVEL serán nuestro "charger" ó caballo de batalla en razón de que son los más leídos del mundo y que los acredita como los SUPERVENTAS. Sin embargo, no regateamos esfuerzos para poder presentar a nuestros lectores de LINEA 83 cuantos títulos y personajes de interés sea posible.
USTEDES AMIGOS, con su lectura, nos darán el veredicto de si nuestro propósito fue conseguido.

Pues así, el "comic", sin acento. Comicbooquerón de tamaño español a camino entre la subprodución brugueriana y la clásica grapa larga de Forum.
Yo creo posible, partiendo de una observación extrahumana, o poniendo simplemente cara de mono, ver en esa huella editora la raya que distanció a una vieja generación de críticos bedeteros y american way of clasicote comics de la siguiente raza de emplastólogos cirujanos de mil fanzines sobre los superhéroes y el cOmic alternativo Made in USA. Una vieja memoria de contraagravios en relación a la historieta que en nada ha beneficiado al orden rito-simbólico del lector de tebeos; aunque con notable lucidez sí se ha ocupado de producir variopintas racionalizaciones modernizadoras, como para liquidar alguna deuda karmica que pesase sobre los salvadores. En lo que quizás no fuese más que otra demostración de agresión intelectual, pero invertida esta vez y generada desde dentro como una violencia de gran calidad. Modalidad de comunicación académica, y de relación social, afortunadamente ajena a nuestros apolillados tebeos de aventurillas cósmicas. ¡Y menos mal!
No hay razón para dejarse desconcertar, son tan pocos las historietitas micronáuticas publicadas en España que si cayerán al peso en algún centro de reciclaje de papel no tendríamos ni para la primera cubierta de un ejemplar de esa edición granítica de la JLA de Grant Morrison con la que los cerebros de Planeta DeAgostini edificaron su montaña de pecados. Nos sobra tiempo para escribir sobre los Micronautas. Aunque no pienso comprar ni una sola grapa starwarica de las de Forum, en donde también fueron tirando con algo de papel del Microverso.
Vivamos así esta entrada como en una ceremonia, y hagámoslo como si estuviésemos informando sobre una novedad cualquiera. ¡Que sea una fiesta entonces! Imaginad que estos dos tebeos terminan de se ser recibidos como parte de un paquete de copias de prensa enviadas por la editorial Mundi Comics a la inexistente redacción de este blog de admiradores. ¡Atentos!, ya vemos materializarse el altar del fuego de las Olimpiadas de los Ángeles 84... La atmósfera ochentera es total (y haced el favor de no imaginarme con hombreras, ¡panda de nostálgicos!).



EL QUIOSCO NO ESPERA: novedad de Mundi Comic

Por fin los lectores españoles nos vemos con el tan ansiado regreso del grupo de aventureros espaciales al Microverso. Y no con un primer número como en otras series de la Linea 83 de Ediciones Surco, sino con la doble aparición de un número uno y un número dos en los quioscos. ¿Pero se trata realmente de un error? La respuesta de Vertice habla de un descuido en la distribución de estos tebeos, así lo hizo ver el director de su Comics Art Club a través de una carta a los socios seguidores del colorín superheroico. Aunque una buena parte de estos pueda sentirse inclinado a creer que se trate de una estrategia con la que la editorial lucharía por ganar mayor espacio respecto a sus competidoras en los principales puntos de venta del país.
Hasta donde nos habéis hecho saber algunos de los habituales de este blog, parece que solamente en Madrid, Cataluña, y algunas pocas ciudades como Sevilla, Valencia, León, Vigo, Zaragoza y Bilbao, se ha producido este supuesto error.
Por lo demás, y mientras se solucione el problema che servono al più tremendo de nostri misteri comiqueros, el de la imposible periodicidad, debemos mostrarnos felices por la vuelta de una colección tan reclamada por los aficionados. Así antes habían bastado unas pocas entregas de la ya caducada Linea 81 (¿por qué en Vertice no habran sabido aprender de los errores ajenos como el de Toutain y su revista 1984?, ¿es que hace falta ser un Isidre Monés para darse cuenta de la sutileza de bautizar a una revista o a un sello editorial de ese modo?) para presentarnos las primeras escaramuzas de los Arturus Rann, Marionette, Bug, Acroyear, Biotron y Microton contra el Imperio del Baron Karza. La inmensa importancia de esta saga nos ha llevado a repescar la firma de uno de nuestros más antiguos amigos, y, seguro, muy añorado colaborador, quien como sabéis acaba de estrenar en los suplementos de información de Comix Internacional una sección sobre historieta titulada Los comics de los 60 han muerto, Fedro Arroba de la Gracia.



































Micronautas ...Procedentes de otra dimensión



Es noticia ya vieja que el cine manda. Trapos sucios, audiencia global, el mundo es uno, solo y libre. Las razones parecen ser las de siempre, creación y destrución publicitarias, uña y carne: ¿quién puede vivir sin lo que tiene el vecino?
Pues eso señores, huyan si lo que buscan son devociones religiosas y complicadas cuestiones morales. Surco está publicando en clave festiva (ya sabemos lo poco que les importa) una de las colecciones Marvel más ocupadas en el sueño y la fantasía, ciencia ficción, espectáculo galáctico, aventura hiperespacial, llamadlo como prefiráis, que en los comic-books se haya visto. Como tocar un mágico sapo, porque la verdad es que uno esperaba encontrarse leyendo una vulgar molienda de juguetes y algunos de esos granos de mostaza de George Lucas y su secularización fanática de El Señor de los anillos, Star Wars. Si alguno de vosotros tiene la posibilidad de hacerse con una parte de los pocos muñequitos de Hasbro, que vienen a ser algo así como las escocias y los junquillos de la licencia entregada por la empresa juguetera a la editorial para la creación de sus tebeos, enseguida se preguntará por el caudal misterioso de relaciones ambivalentes y la vieja memoria utópica detrás de las historias. Sin duda las energías aceleradas de todas las supervivencias del universo superheroico marvelita presentes en estos envoltorios de 38 páginas son la respuesta humilde y obstinada de Bill Mantlo a aquellos otros comic-books infraestructurales que han golpeado la aventura heroica degradándola con los utillajes de un modelo literario del mito. Un remedo cíclico de progresos, retornos y visagras, que habría dejado de atender a la muerte constante de esa equilibrista de los saberes irracionales que es la ilusión.

Va siendo el tiempo de que algunos creadores, guionistas, dibujantes, historietistas, pero también los críticos y editores, asuman la existencia de una mayoría de lectores que por fin se expone a las fantasías superheroicas sin identificarse y sin huir. Muestra de ello es la buena acogida de una serie como los Micronautas, una obra especialmente recompensada por lo absoluto de sus comienzos.
Es a siete ramas que los lectores que desean acercarse por primera vez a esta colección no tienen porqué andar a sueltas con anteriores episodios, pues Mantlo a día de hoy es antes que nada un maestro en la concentración de las técnicas invisibles que han convertido al universo superheroico de los personajes Marvel en una realidad sustantiva. En efecto, es ella, tía continuidad, donde la producción y la reproducción de la existencia colectiva supera con mucho los triviales epígrafres ecogeográficos de su gran competidora DC Comic, lo determinante de cada nuevo motín; instante en que la construcción de una imitación diferenciadora infunde la manera de reordenar lo que de ideal preexiste ya en la meta civilizatoria impulsada por su gestualidad violenta (Kirbyana) y la vehemencia en la que se inscribe esa particular recitación de cruzada (stanleeniana) tomadas de la misma erección del origen.
Mantlo se muestra explosivo. De un universo transformado en recipiente no cabe sino esperar que se encuentre cerrado, y que su clausura se transmita a ese u a otros mundos por lo mucho o poco que nos aproxima a la muerte. Ya no se trata tanto de sentirse acosado por una multitud de desgracias como de entregarse a una sucesión indescriptible y colosal de accidentes. Aquí el azar se contempla como el cierre metálico del escenario, la flota orbital del planeta Spartak apresando la nave Endeavor en la que viaja el grupo de héroes justo en su regreso al Microverso. Un medir fuerzas entre la suerte y la fortuna que viene a reunirse en el título dado por el guionista a este capítulo ¡El hogar es donde está el corazón!.
¿Es posible reunir un afán sacralizador mayor? Solo con semejante título el lector se asienta en la firmeza de acudir a la reterritorialización de un espacio imaginario. Efectivamente, en unas pocas páginas (¡tres!) el aparato litúrgico abre sus puertas a la carrera de los silenciosos y los sacrificados: la que creímos acabaría como ejecución sumaria de los Micronautas se torna entonces desarme transitorio del pesimismo y la desesperación cuando el pueblo guerrero aclama la vuelta de su Príncipe Acroyear. En el que será el inicio de una excepcional acción colectiva de redención intrahistórica superada la traición del hermano del Príncipe por la cual el Barón Karza logró el control mental sobre el pueblo Acroyear -resulta por cierto reseñable que uno de los primeros artículos aparecidos en la versión española de la web de la editorial Marvel sea precisamente el del editor americano de los Micronautas Bruce Chalanova [link]--> This is Spartak!; quien sabe si no estaremos ante la punta de lanza de un futuro desembarco directo de los productos de esta compañía en Europa, o al menos en cuanto al mercado de habla hispana, y ya sin necesidad una venta de derechos por territorios como hasta ahora-. Con un fuerte componente profetista, en la mejor tradición superheroica, que resaltará a su vez la condición satánica del Barón Karza y su imperio.
Nada debería añadir para los lectores que aún no conozcan la obra y milagros de los micronautas sobre la raza de guerreros acroyears, pues una vez ha sido mencionado el nombre de su planeta, Spartak, con él queda expresado claramente el atlas imaginario de sus actitudes y comportamientos. Solo, y quizás por reservar todavía alguna sorpresa, no se hablará aquí directamente del planeta. Todo un mundo en sí mismo.

Guerra total. El hombre dios y el hombre divino.

Desde mi preocupación por resaltar las conquistas míticas y la inmensidad arquetípica de la Santa continuidad marvelita en la obra de Bill Mantlo corro el riesgo de equivocar al lector. Tampoco es mi intención relegar el tan logrado afán épico de estas historietas, esta es sin dudarlo la mejor parte de los tebeos, y la más importante, pues debe ser la más atemporal. En vano abrigarán esperanzas quienes esperen de ellos que atraviesen el tiempo por algún otro de sus rasgos y particularidades. Además, si alguien sabe golpear y crear ruido mediante una onomatopeya ese parece ser él, ¡Mantlo!
Mientras acroyears y micronautas se preparan para rechazar el ataque del Barón Karza y sus Soldados perro contra Spartak, "en otro cuadrante del Microverso, en el molecular planeta de Mundo Origen..." un movimiento insurreccional ciudadano lucha por controlar el Banco de cuerpos. Es este un espacio fundamental para el mantenimiento del Imperio, donde se concentra el producto para la vida interminable y la mejora genética de los ricos y parásitos afectos a Karza. Pero el gran desenlace, no obstante, ha comenzado a preparse en la propia Spartak. No solo allí, sino en el cuerpo del Príncipe Acroyear y en su unión junto al seno metamórfico del planeta.
Parece fácil adivinar que el deber implícito del rey de los acroyears en este acto de autosacrificio se extenderá a todo su pueblo, al fin, son una raza de elegidos a los que el planeta adoptó como sus habitantes, pero se trata de su alma mutada tras el contacto con Arcturus Rann y el resto de micronautas la que le convierte en un rey redentor. Como hijo que vuelve al padre, en unión que ya parecía indicar su belicosidad anterior, Acroyear penetra en la gruta de cristal dentro de Spartak para intentar volcar las fuerzas de su mundo contra el enemigo. Aquí están el hogar y el corazón de la virgo terra, con todas sus componentes oscuras de rito ctónico. Porque, el lector amante no duda a este respecto, bien sabe Mantlo lo que pretende al hacer penetrar en esta caverna a Acroyear junto a la amada Cilicia: el componente ascético, guerrero, de la raza demuestra ser expresión de un sacrificio múltiple como es la puesta en escena de la imperfección del rey, ahora, respecto a su pueblo, bajo la mácula de un anima pura alejada de la racionalización militar de los acroyears, y el temor a una regresión en la que la emocionalidad humana quede extinguida precisamente ante las instancias de un amor recién repuesto. Que se trasladaría simultáneamente de la liberación del Dios planeta a través del sacrificio del hombre dios Acroyear a la acción en la que su amante Cilicia nos muestra la frialdad y eficacia ante la batalla que prueban el peligro de destrucción a la que se expone Acroyear, la extinción de sus nuevos valores humanos. Sí pero, ¿cómo se libera a un Dios? Ya es habitual que no lo contemos todo, no viene a ser una mala tradición.



"La escatología individual de la muerte y el mundo subterráneo está asociada con la escatología del cosmos, el fin del mundo. Antes del advenimiento del dualismo iranio, no era necesario suponer un fin del mundo, una culminación de los acontecimientos cósmicos. Pero una guerra universal entre un espíritu bueno y otro malo que termine con el triunfo de uno y la destrucción del otro hace inevitable alguna clase de culminación. Después de eras de lucha, después de las cuales el poder del diablo ha aumentado, el Señor desciende, se libra la batalla final, y el diablo es vencido y encadenado para siempre en el pozo o aniquilado para siempre."

El Diablo, de Jeffrey Burton Russell.

Se me disculpará que imitando el estilo catártico del escritor de VASHTOOM, SHTROOM, SKRATOW, BRADOOM pueda comenzar la última parte de mi... ¿carta a mis tres desviados lectores?, con una acrobacia de la mente de este calado, atentos: "¡Bill Mantlo es la hostia!"
Apenas contengamos la respiración cuatro veces, expulsando el aire de cada vez por una de nuestras fosas nasales, habremos acabado de revivir esta emocionante saga de cuatro cuadernos americanos. Si perdemos a algún fumador o padre de familia en estado de buena esperanza durante este sprint final la culpa recaerá sobre las estrellas.

[Nota del editor: ni este blog ni sus asalariados se harán cargo de los daños cerebrales o vasculares sufridos por lectores adultos que en el ayuno de su voluntad osan recibir nuestro influjo formulario, a su vez, ningún otro daño material o deterioro en sus dispositivos electrónicos (ordenadores, cafeterillas móviles u otros teléfonos de pedal con cobertura wifi) ocasionado en el intento de visualizar de un manera absoluta esta entrada podrá ser atribuido a los miembros de nuestro grupo (y especialmente a mí). Para cualquier otro tipo de información relevante sobre los contenidos de este blog e información de sus autores enviar trescientos dólares chinos en cupones descuento para productos farmacéuticos a Barcelona, Paseo de Gracia 87.]

Abandonamos a esa raza siempre en pos del milenio que son los acroyears, y también a su planeta Spartak, de regreso a Mundo Origen. Allí descubrimos que la derrota del Barón Karza no ha sido todo lo amarga que pudiera parecer, pues en su nave han regresado como prisioneros Marionette y el comandante Arcturus Rann. Nuestro matador de dragones, por así decir.
La magia inconsciente por una ilusión o el hálito de lo innumerable, lo copioso del mundo infinito como aparece en el Microverso, llega a su máxima expresión en el seno del que puede ser el centro de estas galaxias y mundos por medio de la imagen sencilla, pero irremediable, de un planeta con forma de molécula, Mundo Origen. Ya su nombre nos ocupa con la cadena de intuiciones que instigan el enfrentamiento entre la pureza y la mancha de esa multiciplidad desbordada que amenaza con despolarizar la exhibición salvacionista de los bandos contrincantes. Con Arcturus Rann marcando los hitos de colisión fantástica con el oscuro, para qué resumir lo que ya fue escrito por el guionista de mundos "Tomad a un hombre a través de un tiempo de mil años. Aunque duerma en animación suspendida a cada segundo que pasa nace de nuevo en la corriente del tiempo. Ahora, recoged la infinitud de individualidades de ese primer hombre y formad una unidad.", el motivo individual del héroe se transmuta en colectivo por su naturaleza de progresión nuclear, un único Arcturus Rann que alcanza a ser los infinitos Arcturus que antes han sido. Ya está apuntada en él la creación dinámica de ese hombre divino al informársenos que hace mil años fue pupilo de su adversario el Barón Karza.
Acompañando al hombre divino una nueva pareja se presenta como concepción del cambio social, ellos son el Príncipe Argón, hermano de la Príncesa Mari (Marionette), y la rebelde Slug. Mutación social de los enamorados acompañada de un efectista e ingenuo discurso político made in Marvel que en modo alguno va a dejar de recoger el mensaje salvífico de Spartak.
Todo fue dispuesto a la manera en que la luz expulsase a las tinieblas, en un encuentro de arcángeles y príncipes míticos. Dicho así, se creería que no existe en esta aventura espacio para la autonomía anímica de los personajes; nada más lejos, ya debería haber quedado clara la conjunción histórica-salvífica representada por primera vez dentro de estos dos tebeos por el Rey Acroyear para unificar todo lo creado como un anuncio del conjunto de su raza; esto debe ser relacionado con la lucha de gladiadores en la que el Pársifal centáurico, Argón, a pesar de la derrota y humillación a manos de Karza, fue la ciencia genética del tirano incorpóreo la que lo transformó en una caricatura fastidiosa, solidifica la atracción del órgano del alma universal que los Sacerdotes Sombras reunen en forma muy apropiada como chispas. A la que conocen por Fuerza Enigma.



Esta representación de los aconteceres prototípicos compuesta por Bill Mantlo, en la que hemos visto la derrota maniqueista y colosal de un centauro blanco ante un centauro negro, no tarda en configurar un baile marcial entre las fosforescencias dormidas en el interior del soñante comandante Rann (recordemos nuevamente su origen: "Tomad a un hombre a través de un tiempo de mil años...") y el corinbante y pagano Barón Karza. Si calza pezuñas... La Fuerza Enigma despierta gracias al hechizo de los Sacerdotes Sombras. El hombre dios Arcturus Rann ve reformarse su cuerpo y, liberado, baila sobre el Pozo de Prometeo con el demonio. El hombre sin fin en el que se ha convertido Arcturus Rann, aún sin ser del todo este ni el mismo hombre ni un dios, forma fantástica de especulación maravillosa entre la materia increada y el alma introducida en un universo escondido (clausurado) que no encuentra parangón en el género superheroico más allá de Jim Starlin, derrotará al amo del Banco de cuerpos. Sustancia celeste de la fosforencia, el hombre siempre existente, contra la materia infernal del ladrón de cuerpos.
Claro, ¿ya conocéis la tradición? No ofrecemos más. Aquella cita... aquella cita sin embargo lo ocupa ahora todo.

Mi último hermano. El primero.

Alcanzada la paz, el tapiz del universo se reordena. De colérico y tumultuoso se transforma hacia una plenitud de altura como si hubiera sido un antes. No quiere nada. No cumple nunca nada. Pero tiene una voluntad, un deber desear inagotable. Quizás porque se trata del Microverso, mundos dentro de mundos, un universo para los que no quieren.
¡Qué pocas páginas le quedan a nuestro feliz asalto! Los micronautas ya descansan tras su batalla en Mundo Hogar. Pero, lejos, un monarca decide. Incapaz de salvar a su hermano de sí mismo, el guerrero terrible, el guerrero antiguamente inspirado por el yelmo, se lamenta. Este escenario pertenece a la confesión del pecado. Un tiempo que no será nuevo.
Shaitan el albino, un gusano en la roca de Spartak, consigue lo que menos deseaba su hermano. Rechazando el exilio se enfrentará al Rey Acroyear en el Duelo de sangre. La divina escala de los pecadores no perdonará a ninguno. La tierra es dura. La tierra es roca, esto es ¡Spartak!