Productividad psíquica en la conciencia creativa mantliana.

Soy muy de película búlgara. De ahí el título estirado hacia lo impresionante y lo más allá del Nobel. Un recurso de la aspirina humorística que convierte la seriedad en un efervescente líquido con que protegerse, por el fru-fru-fru de la pus, hedor de la mentira completa, ante la materia de los crepúsculos que nos esperan en el exterior de la sobreconsciencia mantliana.
Sobre los pañales de la alegoría social, más verdadera, más del todo física y espeluznante que la sublimación del teleñeco realista americano, episodio nº 850
¡El cosmos estomacal de Bill Mantlo!

[Interrupción editorial]
Los queridos lectores recordarán el bául español del Marvel Héroes, agradabilísima colección de colecciones donde hacían camino anuales del yanqui stadium Marvel, series limitadas ('limited seriados') y algunas 'graphic novels' cuando por aquí en la España los editores de todos los bandos aún declinaban el ofrecimiento de tan estupendo vocablo haciéndose el favor de tratarlos de simples álbums -"pero más pequeñitos que los europeos", pliego-. No hemos cambiado ni nada... Y aquí tenéis la prueba viviente, estupenda portada con guiño electrónico de consumible en grapa de 66 páginas de las que se cenicientan al aire libre. Especial Primavera 1989. guión Bill Mantlo dibujo Larry Stroman entintado Al Willianson color Jhon Wellington
[Devolviendo la conexión, el Editor Consciente]

Guionista de la polaridad, Mantlo, castiga su propia infancia poniéndola a caminar delante de él junto con esta pareja de dobles. Inocentes que bailan el tiempo. Niños, y, por tanto, también ángeles intermediarios entre los límites caóticos de la ciudad y su reposo. Ya que hasta en un lugar como la Cocina del Infierno queda espació para él; su morada, y no deja de repetirse el juego de miniaturizaciones digestivas, de la cocina, el fuego, el horno interior y el corazón, centro de dos habitado siempre por uno solo que resulta ser a la vez triple entidad, la Iglesia del Espíritu Santo. Queda administrado el espacio. ¿Y el tiempo?
Sobre las rosas terrenales, sobre las cornisas "Mucho ha cambiado. Y mucho sigue igual en las calles de la Cocina del Infierno. Aún hay dos clases de seres humanos."
Cloak and Dagger: Predator and Prey
Esto de los superhéroes está plagado de intentos machacones por lograr el no va más en remedos de la luz y las tinieblas. Creo que puede ser Mundo DC donde más superhéroes hayan caído a la cubeta, muchas veces con algún gran dibujante que guionizaba o dictaba el argumento. Al final, si no sale nada nuevo y marcamos la barrera del pijama como frontera, nos olvidamos del rollo ascensional y clavamos al Stan Lee en su cruz, lo mejor en simbología pirogénica y oscuridad lo inventó un guionista. Y esta aventura sirve de muestra.

[Editoreando]
¡Si vas a comprar un solo tebeo de Capa y Puñal asegúrate que sea este! Y si has pensado pagar más de la cuenta por él, cubre mi comisión. En este mismo blog todas las claves secretas de tus series al precio de oferta (y no disponible en tiendas) de dos monedas la confidencia.
[Editoreando]

Porque con dos viñetas que hayas mirado seguro que la has visto danzar. Porque todavía recuerdas la imagen fin de los tiempos (aquí por el blog, que te lo cuenten el padre Delgado y Rick Leonardi) y conoces el combate contra el destino, sabes que la carne y el espíritu, la ausencia casi total o la sobreestimación de uno u otro de estos dos aspectos, son el juego de una naturaleza común. Ni lo uno ni lo otro. Sin rodeos:
Hace tiempo que llegó un hombre, destripador de profesión, natural de Londres, para enterrarse él mismo bajo una iglesia. La Iglesia del Espíritu Santo, el más íntimo y redondo centro de operaciones que superhéroe ninguno imaginó, refugio maternal de los desheredados Capa y Puñal. Ella, que cayó por la ausencia de su padre y aquí se encontró, es nuestra Paloma de Pentécostes, la única fuerza capaz de alimentar el pecado y la mancha de corruptibilidad que nos aprisionan desde el exterior. Y desde la negrura Capa, al que encontramos caído y envolvimos con el denso oscuro, dentro de su ciudad, en las calles, continua repitiendo el juego de la angustia. Así ha de ser en Kali iúga.
Pero volvamos al hijo de Londres, verdadera madre de nuestro escenario real y ficticio, New York. El moderno Cristo yacía sepultado junto a la pecadora garganta de su último bautismo esperando al día de su resurección cuando transformase esta época en la anterior tal y como fue al principio, exacta señal de la alianza entre el amor, el tiempo, y la muerte. Con la seguridad del mal, por la mano del sacrílego y nuestro amo el dragón y ogro, por fin, visible y poderoso, nuestro señor el engullidor de males, Predator.




















Pues le veo posibilidades a esto como sinópsis promocional... "¡Barato, barato, barato! Sinopsis para el señor y la señora, para el niño y la niñaaa ¡Barato! ¡Barato! ¡Barato! Se vende bloguero para la cosa de la sinópsis y la telegráfica biográfica de solapa, oiga Y reparte papeles, trae cafés, lo que sea ¡Barato! ¡Al rico prólogo, que lo llevo caliente! Consejo editorial, edición americana auténtica en mano ¡Y más barato! ¡Barato!"
Las imágenes son para nutrirse, siembra mantliana de la especie rom spaceknigticus del aletheis superheroa. Sé que ahora mismo el queridísimo lector (el yo que llega dos minutos detrás de mí) sobrecargado de préludios no puede evitar acordarse del Dormamu francés, Víctor Hugo, viendo como la mancha herida crece y crece y se transforma de ano estrellado en cavidad bucal horrosa, boca de demonio o, si fuesemos estúpidos y creyeramos a pies juntillas en el disloque de la sublimación o la funcionalidad estructural de los símbolos, emblema, ni símbolo siquiera, del intercambio sexual. Para verte gritar tiene que ser suficiente si te apunto que la historia desciende a las alcantarillas/cloacas, que hay persecución y desafío a las bajas esferas en posesión de nuestro amo engullidor. Que el nuevo Cristo es una nube verde, un asesino toma almas en serie conectado con La Masa mantliana por un rasgo psicótico común a ambos como es el agigantamiento imaginario de la luz. Semilla de guión.
El final te lo inventas o envías los veinte cromos de rigor a la dirección postal de costumbre. Por lo demás, la excelencia de la historia reside en la repetición de los poderes, la absorción de Capa, el lanzamamiento del alma y la pureza de Puñal, la boca y el comestible sexual, y la espiritualización de los capitales preferidos por Mantlo con residencia permananente en Tanatos, Cronos y Eros. La sonoridad de lo oscuro, la gradación digestiva de la iglesia a la caverna y el estómago/portal entre mundos, etc. Como dato único, en lo poco que he leído (creo) de Mantlo, esta me ha parecido la única ocasión en la que he visto utilizar la alcantarilla-gruta-confusión transformada en laberinto espiralado anticipatorio del buen fin futuro.

[Exije reedición al canto (pero hazlo tú que yo ya lo tengo y hay más en la Coruña esperando dueño)]

3 comentarios:

Omoloc dijo...

¡Qué gran cómic éste!

Otro más de los que solo años después de apasionarme, descubrí que era de Mantlo.

Lo guardo como oro en paño

Salu2!

Brucamsi dijo...

De la cosecha de tebeos del símbolo doble, a la vez iconoclasta y escatológico. Sería divertido publicarlo sin el nombre del guionista. Mi pellejo lo tomaría por una historia de repaso del Grant Morrison.
Después de estar con esta grapa de autobus en autobus me ha dado por imaginar que podría haber estado muy bien leer a Mantlo guionizando una continuación del Predicador de Garth Ennis.

Brucamsi dijo...

Efectivamente, amigos, eso que guarda Tyrone Johnson dentro de su capa para su chica es un gran pene negro.

Sepa más acerco de ello leyendo Ratas como los niños