Swords of the Swaskbucklers.

1º. Marzo de 1985. Primeras páginas del 1º número de la serie regular de Epic 'Swords of the Swaskbucklers' (o "La Isla del Tesoro se encuentra con Star Wars") que alcanzó los 12 números. Esta menospreciada serie era obra de Bill Mantlo & Jackson Guice; éste último fue sustituido a los lápices por un primerizo Geof Isherwood a partir del #5 y posteriormente por Collen Dooran. La serie retomaba la historia donde terminaba la novela gráfica del mismo nombre, publicada en España por Forum bajo el nombre 'Piratas del Espacio'. La serie regular nunca ha sido ni será publicada en España, y tampoco parece que vaya a ser reeditada en EEUU. Para desfacer este entuerto, dejo aquí el link para poder descargarla entera (los 12 números). Yo la compré en Ebay a un precio razonable.
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¡Santa continuidad marvelita!

Hola, sombra del remedio, ¿te acuerdas? Con la bobería de los poemas robados [-->linkeo<--] querías prestar el oído a una de las más descoloridas epifanías superheroicas de los años ochenta, porque es cosa bella, está gastada, y el tiempo pasa sin que nadie mejor la recuerde. ¡Confórmate conmigo (no hay nada peor en la internete ahora mismo)!
Las Guerras asgardianas tienen su TPB y un Obras maestras de Forum, pero no sé yo si en alguno de esos tomos incluyeron este numerito de Alpha Flight. Siento que vale la pena acordarse de que la epifanía de la rosa de aquel crossover de Chris Claremont y Paul Smith tal vez fuese una de las últimas muestras originales del tipo de recreación periódica que en la Casa de las ideas llamaban antes continuidad, tejido existencial que ligaba esta esperanza venida a existir en cualquier lector por extender el campo de las hinchadas y fingidas interioridades que sobre lo material imponen el condicionamiento cultural y los reflejos psicofisiológicos privilegiados por nuestra hornacina ambiental a la voluntad oculta de los personajes de ficción, y tan particularmente a estos, que aún se reunen bajo el título de subliteratura en el telepronter massmediero, de prolongar su vida ad infinitum. La continuidad, un ritual, un tesoro antiguo del comicbooqueado USAdo que (yo creo) no guarda relación con el actual baile de muertos y manufacturas teledirigidas desde el exterior de la propia esfera creativa.
Resumido de manera feroz el crossover ochentero venía a ser un tinglado de los buenos, muy chulo, en el que los miembros de la Patrulla y los Alphas se las veían enfrentados y divididos entre un grupo de humanos que se han visto transfigurados, según sus deseos y personalidad particular, en semidioses por el poder de una fuente misteriosa que atrapó el avión en el que viajaban con destino al círculo polar ártico. Un vuelo de reconocimiento ambiental pilotado por Madelyne Pryor y Cíclope cuya desaparición lleva a la Patrulla X a tierras de Canada,
donde, manteniendo el viejo buen hábito de las 'superpresentaciones', se las ven con Alpha Flight solo lo justo para suponer que la desaparición del grupo medioambiental podría guardar relación con la enfermedad que repentinamente parece consumir a Ave Nevada. No tardan en encontrar la respuesta... Pero esta es también mejor que la busques por tí mismo, se trata de un tebeo excelente (tres grapas españolas) con Paul Smith pletórico y un Lobezno metido a abuelo de la humanidad que, con Claremont, retoma, al negarse a sacrificar a Ave nevada, ese camino hacia los demás por el que nunca optaría uno de los narodnic superheroicos salidos de la Civil war.
En serio, si por descuido has aparcado la cabeza aquí y no has
tenido la suerte de leer esta aventura de los mutantes, abandona y deja lo que sigue. Escucha solo esta última confidencia, no hay nada indigno de recibir la visita de un dios, su presencia es siempre provisional. Y quizás solo una flor mucho más psíquica que geométrica, más profunda que verdadera, pueda sostener todo el espacio exterior a la tierra.
Le llevó sus buenos números, pero, bajo el recreo de Mantlo, aquel Alpha Flight de Byrne 'tan canadiense' secó zanjas llenas de agua y se dio al miedo y la fantasía. Los personajes originales se arrimaron a la obsesión por el amanecer, por un pasado, por una historia que su creador no había contado, y fueron desapareciendo uno a uno de las historias, de forma inteligente, sin dejar de ligar o desligar tramas futuras y secretos anteriores a su propia génesis. Así se aparecían antiguos enemigos y otros nuevos más pestilentes, creativos en la carne y sobre los sueños de todos los Alphas, que venían a confirmar cuan distinta era esta nueva formación: sexo y abogados, potencias mediadoras, partos monstruosos, dioses temibles, criaturas de genética abominable, niñas y duendes, espacios psicológicos en los que todo horizonte es su centro, astronaves de metal plapitante, control gubernamental, enfermedades púrpuras, etc. En medio, o recién llegados de alguna de esas aventuras, el grupo afronta las que serán las últimas pérdidas, pues sí, Puck, Aurora y Estrella del Norte, dejarán el grupo y ya nada volverá a ser como antes... ¡Uy, se me escurrió el slogan! Si seguías la colección ya lo sabes, y si es que no, te lo largo:
Tras este número especial, Alpha Flight se queda en menú de campaña. Tres platos únicos, tres miembros forman el grupo, dos de ellos son mujeres, dos de ellos visten con los poderes de otros compañeros desaparecidos y, solo una, con el cuerpo de una muerta. ¿Cómo se te queda, cómo llevas la cabeza?
Volvían a la rosa que dejara Claremont, aquella promesa de perfección que se alimentaba y devoraba toda magia destruyendo también la capacidad de imaginar, y lo hacían buscando una cura para la enfermedad de Estrella del Norte. Ya conoces la historia, nos acercaron el superhéroe gay. Un insólito planteamiento de Byrne que Mantlo pasó a la cuerda de la enfermedad, es decir, al SIDA. Y Ocurría en los años ochenta, en un comicbook superheroico. No tengo la menor idea de si medió o no la gasa editorial, pero lejos de desarrollar desde una perspectiva realista este argumento, el guionista de la polaridad lo eufemizó simbolicamente.






















Si todavía tienes por casa el tebeo puedes ver como Box/Mr Jeffries hace de ombligo la tierra buscando la fuente mágica de Claremont y Paul Smith, tampoco faltan las montañas, esto es el centro del mundo y, también, su ombligo. ¡La madre de todos los lugares, el recinto de las ceremonia de crecimiento y metamorfosis! Aurora y su doble personalidad, su terror a lo oscuro, junto con su hermano enfermo encaran el descenso al agujero, por tanto, de lo floral hacia el laberinto y su gruta confusa, mitad terrorífica mitad amable, que remarca el cierre psicológico de la noche, pues, si Aurora toca a Estrella perderá su capacidad de generar luz y quedará sumida con él en la oscuridad. Oscuridad obstétrica que desvela a los hermanos su origen élfico, hijos de hombre y elfo. De la homosexualidad a la herencia élfica, una forma eficaz de soterrar 'magicamente' un tema demasiado complicado por entonces. De todas maneras, el más burroyo puede recordar aquello de la distinta representación del ánima y el animus en el hombre y la mujer con esta pareja de hermanos. La fuente es ahora negra, Loki anda por ahí, y lo suyo son las mentiras...
¿Y Puck? Sí, el enano también cae, disipando el cosmos y anhelando ser todo a toda costa. Muy karmico el saltimbanqui, como era mi personaje preferido ya saldrá por otra entrada ("¡Pero que gran imagen la del tragasables!").
El consejo es el de siempre, busca estos tebeos desgastados de los Alpha Flight, no pagues más de un euro y medio por ellos, y disfruta, porque, a pesar de que no contaron con los mejores dibujantes, fuera esto un sabotaje o no, las imágenes y las historias poseen una estructura bien desarrollada.



Puro sombra. Coruptibilidad y pureza.

"¿Que debo hacer Utnapishtim? ¿A dónde podré ir? El Raptor se ha apoderado de mi cuerpo, la muerte se ha instalado ya en mi lecho, allá donde yo lleve mis pies, allí está la muerte..."

"La fuerza de Khumbaba es muy peligrosa
uno solo no puede afrontarlo, pero dos sí pueden;
si son extraños dispersan sus fuerzas, si amigos, las unen.
Un sendero tortuoso no puede recorrerlo uno solo, pero sí dos, uniendo nuestras fuerzas..."

"Si nos unimos, los dos cumpliremos juntos una obra jamás realizada en el mundo."

Poema de Gilgamesh

Los Campeones.

Biografía extraña, desolada, la de Los Campeones. Fueron creados con personajes sin tirón para la mayor parte del público, no consiguieron mantenerse en el mercado y finalmente se separaron, aunque esta separación fue contada en flash-back y en otra colección. El nombre del grupo se le atribuye a David A. Kraft <--link; lamentablemente, ésta es la única relación que el gran hombre parece tener con el super grupo.
En 1975, el escritor Tony Isabella pensó en contar las aventuras de el Angel y el Hombre de Hielo, que poco antes habían dejado de formar parte de los X-Men. Quizá los veía formando un dúo como el Capitán América y el Halcón, pero el editor Len Wein vió el dúo como un grupo de 2, y decidió que un grupo debía tener al menos 5 miembros. Uno super fuerte (Hércules), una mujer (la Viuda Negra) y al menos uno con serie propia (el Motorista fantasma). Los miembros de los Campeones no tenían nada en común (aparte del hecho de que Marvel no sabía qué hacer con ellos) así que debutaron con el típico argumento en el que coincidían todos combatiendo al mismo enemigo. Al tercer número decidirían formar un grupo establecido en los Angeles, con el Angel (no quería hacer un juego de palabras) como mecenas. Éstos primeros números fueron dibujados por Don Heck.
La etapa más recordada vino después, a cargo de Bill Mantlo y John Byrne. En ella, Mantlo escribió unas historias clásicas de superhéroes, muy entretenidas y fantásticamente dibujadas por un joven Byrne. Pero ni la adición de una nueva mujer al grupo, Estrella Oscura, pudo conseguir que las ventas ascendieran. Y es que los miembros del grupo eran muy poco carismáticos. La serie duró 17 números, el último, de Enero 1978. Poco después se les vió por última vez, en flash-back, en Peter Parker: The Spectacular Spider-Man (#17-18) de Bill Mantlo y Sal Buscema, otro de mis tebeos favoritos, en el que Spidey, el Angel y ¿el Hombre de Hielo? combatían en Los Angeles a Rampage, antiguo enemigo de los Campeones.

Es extraño que, teniendo tan pocas ventas, tantos lectores recuerden aún a Los Campeones.



















[
Hostiado y pegado del blog ch999.blogspot.com]

()--> Interesante apunte del guionista y escritor Roberto Guedes sobre Tony Isabella y Los Campeones, el link: Guedes Manifesto