Primera aparición: Capa y Puñal





























Este era el principio, y, por tanto, también aquí debe acudirse en busca de un final. Y aunque ahora no recuerde yo ninguna de aquellas onomatopeyas mantlianas volvamos a considerar que si se duerme caído en una plaza de ejercicios como Admiradores de Bill Mantlo dirigirse pies por delante cabeza entre las piernas hacia el origen de Capa y Puñal, su primera aparición, para nosotros en el número 43 Forum (Peter Parker The Spectacular Spiderman nº 64 del USAmericano original), allá en el año del quiosco de 1984, cuando Mortadelo y Filemón la montaban en los Ángeles olímpicos y a un Michael Jackson dibujado por Raf se le escurría la cara viñeta a viñeta de una fabulosa historieta jamás recopilada en álbum, tocho del integral, o novela gráfica que nuestro albur editorial cotidiano de todos los días no vio "Pan que creces, pan que diezmas, aquellas viejas páginas no dejes que se nos fermenten; y tráenos, por lo menos aquí, la reedición que se merecen allí, en cielos más lejanos; donde la grapa vence y el re-tomo no oscurece. Donde otro Tebeo existió y no pudo ser borrado", debe ser obligatorio a la hora de enfundar con toda la galantería retórica del foco, la duda y la acechanza inquisitorial propias del fan que sigue al queso, esta buena nueva del regreso de los héroes de la luz y la oscuridad por la mano de una dibujante de la Patria de la Muerte -antes España, más antes España, y, aún antes, además también España- Emma Ríos.

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En efecto, poco se adivina desde tanta altura, y sin más noticia que esa menos averiguará el lector; se les ve, a Capa y Puñal, eso sí, de regreso al baile, genios alados uno dentro del otro. No sé si con cabecera propia o en otra colección calzados al crossover de otro héroe. Y no da tiempo a buscar. Busque el lector entonces. Se lo ruego, venga dejando lo que le salga al paso sobre esta noticia en forma de comentario (a ser posible junto con un linkeo mediador). Lo que sí parece seguro es el regreso de la cadena de plata, por la propia empíria de la dibujante se aprecia la manera en que esta vuelve a atar a los dos personajes. La montaña de viejos sinónimos entre la danza y el estado de realidad potencial del mal oscuro, y su profusión desconcertante, viste los acantilados urbanos de igual forma a como Bill Mantlo y Rick Leonardi colmaron para siempre tal recipiente en la imaginación de lectores y, se supone, a su vez, de otros dibujantes y guionistas. La forma objetiva impersonal es un secreto inquietante, ¿alguien sería capaz de imaginar una gestualidad distinta para Capa y Puñal?
Ya voy con el numerete español... Ni la menor idea de estas cosas, pero, como ya se sabe, este viene con media historia de una historia anterior guionizada también por el señor Mantlo. Aunque de escaso ínteres por el momento -ya veremos qué puede ocurrir cuando en abril del 2082 nos toque reseñarla con fines compilatorios, porque no creo que vaya a resultar especialmente lúdico-, que menos que señalar el enemigo a batir: ni más ni menos que ¡el Hombre Ígneo! Apabullante personaje cuya trayectoria posterior desconozco, una argamasa de la que no he comido. Uno de esos seres extraordinarios que aún se pasean por la DC como si nada pero que aun como aparecidos ya nada pintan en Marvel. Yo preferiría no haber sabido nada de esos cutres Exterminadores. Demos paso al Dr. Atomos, que así avisa:


"¡Atención plis! ¡Mucha atención a los personajes invitados en este número! Bueno, la verdad es que os hemos venido dando la paliza bastante la paliza con Cloak & Dagger, o Capa y Puñal, como prefiráis. Como por fin están aquí, sobran todos los comentarios. Solo una puntualización importante: a mi juicio, la limited serie dedicada a estos personajes que pronto publicaremos en el nº 6 de Extra Superhéroes, es una de las mejores que he leído, juntamente con la de nuestro querido Lobezno, y, como esta, sin supervillanos, superpeleas, superpuñetazos y zarandajas similares. Buenos personajes y buena historia. No hace falta más."


¡Apalizado estaba uno esperando por Capa y Puñal! Eso supongo, aunque ni siquiera lo imagino sin que medie una interntet.
La portada se la apuntamos a homenajeadoreas influencias pulp, sino al Spirit o a Frank Miller. Para el que no cuente con él en su colección me queda por decirle que la atmósfera psíquica de los por entonces nuevos superchicos, el aislamiento y la vivificación adolescente de una urbanidad alboreada por perturbaciones mentales entre el delito y la desautorización de cualquier autoridad, y más que ninguna otra de Dios y sus dioses, la justicia, y la guía social efectiva de sus agentes sociales, no por casualidad la actitud de Spiderman resulta remarcablemente ineficaz en esta aventura, ejerce desde el comienzo una actividad importante. Dibuja Ed Hannigan (s
ecundado por vuestro amigo Jim Mooney), al que a efectos legales consideramos como padre de la criatura junto a Bill Mantlo, vivirlo como una realidad no es suficiente. Ya sé, ya sé, Rick Leonardi.
Hoy estamos más que habituados a asistir a los rondós de Luke Cage calle arriba calle abajo. Cualquier cosa puede ocurrir, y lo sabemos. Pero en los años ochenta, siglo veinte, antes de la cabalgadura del photocall del Spiderman, los superhéroes veían la calle desde muy alto. Y si caían a la acera los transeuntes se sobresaltaban. Puede que por eso la venganza se encontrase todavía sobre las azoteas. En aquello momentos todo debía ser rápido e inmediato: Spiderman circula dándonos conocimiento de la ciudad hasta que se acaba la calma. No es una aparición deslumbrante, de hecho, Capa aún parecía que llevase puestas unas mayas negras bajo su manto, pero así sucedió cuando el farmacéutico Simon Marshall trataba de salvar la vida. Las dagas de Puñal hicieron diana. No hay mucho más que contar: Una chica... toda de blanco... y guapa como ninguna! ¡Y un tipo negro como la noche... con una voz de hielo!"
Los rasgos episódicos no se resuelven mediante el intelecto, es el más sencillo recordar algo no vivido todavía. Es sorteando esa dificultad, viviéndola a través del artificio del dolor, de las noches en que Peter Parker se encuentra demasiado mal como para salir a pasear en red, cuando el paisaje urbano recobra peso y pesar. Policías, periodistas, todo a lo que se le asigna un puesto intermedio sirve de conexión entre los superhéroes adolescentes en la isla de Ellis. Donde los chicos que la policía encontró no lloraban... Conocemos esa historia, el origen de Capa y Puñal, los experimentos con drogas y los seres entre estados, ni niños ni hombres. ¡Lo sabemos todo! Para que iba a contarlo otra vez. Disfruta de las imágenes
No da tiempo a más, pero pronto llegará más tela. Se trata de una buena y sencilla historia en la que sin embargo los poderes de Capa y Puñal están afuera, por así decirlo, de las facultades fantásticas de ambos personajes mostrándose tan solo levemente apuntadas. El alma y el cuerpo, Puñal y Capa, han sido opuestos argumetalmente por Mantlo, ahora bien, para ser prisionero el uno del otro tuvieron que esperar a que esa prefiguración fuera dibujada por ciert
a azarosa virtud casi imposible de aceptar propia del aire de la que los dotó Leonardi. Y es que las ciudades tienen su respiración en los bajos fondos.
A modo de extra entregó un artículo robado, A la luz de mis pecados de
José Mª Méndez (quien era correero de la cole en Forum):

2 comentarios:

lord_pengallan dijo...

El artículo final no se puede agrandar.

Uno de dos dijo...

Arreglado por la pezuña de Lionfante.

Ismamelón