Los señores de la luz y la oscuridad























Ahí está, que decía Pepe Navarro, dos maneras de hacerse con esta historieta spidermaniaca, la una de Forum y la otra de la Panini. ¡Tomalo con tomos, paga como puedas! Siempre quedarán los saaaldos.
Y si tienes idea de cuál puede ser el número de comicbooquie o Santa Grapa española en el que le dieron salida a este Marvel Team-up vas y nos los cuentas, porque para eso te queremos a ti. Que nos lees y nos sigues, a ti, nuestro querido amigo, nuestro Tío del saco de los comentarios.


Pues me lo han prestado, un tomo recreativo con portada de Jesús Merino (color Studio Phoenix), los Patrullantes de Charles Xavier con el amigo Spiderman, varias historias: Uncanny X-Men nº 27 (1966), Uncanny X-Men nº 35 (1967), The Amazing Spiderman nº 92 (1971), Marvel Team-up Annual nº 1 (1976) -el que nos interesa, con Bill Mantlo a los guiones, Sal Buscema y Mike Esposito, lápiz y tintas, y colores de Hugh Paley-, Marvel Team-up nº 150 (1985), y Spectacular Spiderman nº 197-199 (1993). Rienda suelta a las peticiones, me han dicho que lo diga bien alto:

NOTA PARA SUSCRIPTORES DE PATRULLA X


Estimado/a suscriptor/a:

Debido al gran éxito de esta colección, hemos agotado las existencias del libro Archivos X-Men: Raíces, que aparecía fotografiado en la oferta de suscripción. Por este motivo, hemos seleccionado otro libro con nuevas y fantásticas aventuras de este increíble grupo de heroes de comic.
Estamos seguros de que disfrutarás de las espectaculares ilustraciones y del estupendo guión de este nuevo libro de regalo. Te agradecemos tu interés por la colección y esperamos que disfrutes con ella.
Recibe un cordial saludo


Si esto te lo enviaron hace la tira de años, el guión y la historia eran estupendos y el Hombre invisible del stock editorial para remesas y sobrados en Planeta de Agostini te saludó cordialmente, ya podías perdonarles la jugada. No es para tanto.


Los Señores de la luz y la oscuridad

Con semejante título uno esperaría encontrarse a Capa y Puñal Sombra y luz, ni uno ni otro, y
aunque esté en la pista no estará en lo cierto. Guionista de la polaridad y la danza. Va a ser difícil pero quien recuerde a Puck, el enbotellado enano de los Alphas, convertido en yogui, eremita, peregrino y santo ladrón comunicador bajo la guía del Mantlo, o las temperaturas kundalinias del fuego ígneo en el espía y bailarín conocido como Paradox, podrá inventarse a la idea: Bill, ¿qué diantres lees?
Los superhéroes, cosa de judíos. Pues no he cargado yo con Promethea para que me sigan soltando el cachibache por el pasillo de casa, doña Shakti, así me traigan autor tras autor, su DNI y su barra de pan premiados con la respectiva sobaquina, por las mismas, ahora suelto yo que los abuelos de este venían de Gujarat y lo uno por lo otro, el elefante por la trompa y tal. Encima, ojos por gónadas, como consiga que alguien cuente que un día le vió quemar una ramita y agachar la cabeza... Y que dejó de escribir historietas para conducir un taxi, voy y la monto. La hipótesis de castigo, una teoría sociocultural plausible (como de bolsillo) capaz de amenizar toda clase de prólogos y textos para el alivio editorial.
Antes de nada, este tebeo del Spiderman con la Patrulla X sí que vale la pena llevárselo a casa. El grupo es el que tuvimos la oportunidad de disfrutar de verdad con la colección Classic X-Men, Rondador Nocturno, Lobezno, Banshee, Coloso, Tormenta, Cíclope y Jean Grey, y Spiderman, que era el mismo de siempre, Trajano Bermúdez y Santiago García nos lo resumen así (hostio y pego):

Marvel Team-up Annual nº 1 (1976). El segundo contacto de Spiderman con la nueva Patrulla X (el primero lo había tenido con Rondador Nocturno en las páginas de The Amazing Spiderman 161-162) no puede negar que es un tebeo de los años setenta, como de los setenta son grandiosas películas de desastres como Terremoto o El coloso en llamas. Muchos efectos especiales, enemigos gargantuescos y colorido chillón servido por dos de los profesionales con más peso en Marvel durante esa década: Bill Mantlo y Sal Buscema. En cierta forma simbólica, Spidey le está pasando el testigo a Lobezno y los demás.

No había espacio para más, es un tebeo para el Spiderman, así que entra a actuar a
pleno pulmón la sociología. Toreando la Historieta a partir del acople de las pelis de ovnis con nuestro informe enemigo comunistoide hacia la matrimoniada de los tebeos de superhéroes setenteros y las pelis de desastres hollywoodianas. Apnea profunda. Peso constante.
Torpe y patizambo, lo soy de natural, pero si veo una explosión atómica y un panteón de poderosos dioses de la vida y la fertilidad hindu en un tebeo escrito a finales de los años setenta en los USA, igual se me ocurre unir las cuatro piezas para ir un poco más allá del cambió del testigo de una carrera editorial hacia el rubicón de los superventas y el postre del Wolverine en las alcantarillas. Ni idea, es un suponer, como va de científicos y eso, hay una atómica, se menciona a una tal Mrs. Ghandi, los tipos se bautizan de extraña manera y, a lo mejor, puede ser por pereza, porque creo o me obligo a creer en quienes dibujan y escriben tebeos, o porque, aún más simplemente, quiero imaginar que quien guioniza comicbooks superheroicos también puede ser capaz de leer un periódico, o seguir un programa en la radio o la televisión, y atrapar alguna importante noticia o debate aunque solo sea para inspirarse. Para algo más que encontrar nuevos caracteres que personalicen y hagan atractivas historias prototípicas de héroes prototípicos para críticos prototípicos.
¡Solo eran los años setenta!
Ahora me saco yo otra notaza tope sociológica de atrás del pantalón y arreglamos alguna cosa para que se entretegan los niños cuando hayan acabado de exprimir el tebeo hasta el próximo marrazo cartonado que saquemos para vender. Franquiciamiento, el hachazo del vampiro, la mejor de las upirologías editoriales.
Ahí está -Pepe Navarro, de nuevo, otra vez él, siempre he creído que este presentador de televisión habría sido un buen correero o redactor dentro de Forum, ya me imagino la sección Hablando con Pepe en Zona Negativa -, no solo el hongo atómico sino, más importante, el recorte de la noticia ficciosa: CABEZA DE HIDRÓGENO ARRASA CAVERNA, otra vez, he perdido la cuenta ya, pero con el guionista de la polaridad todo se repite. Todo se redobla, también en esta ocasión, la explosión unida al nacimiento, la caverna, la obstetricia mantliana insiste en el juego de juegos connatural a las populosas producciones de papel, tebeos, cOmics o novelgraficosas, las manifestaciones de fuerza. Más que una pose, más que una pornografía con capa y garras, el cuerpo del superhéroe como morada de poder. Toma mi cratofanía y anda, que me dicen que han dicho que dijo Jack Kirby a Stan Lee cuando dejaba a los Fantastic Four de las galaxias.


Resumir la historia resulta sencillo, viene de la mano de un muerto:
El Nido, una colmena de actividad secreta gubernamental perdida en la tierra de nadie del desierto de nevada. Eso era El Nido. Stephen Marchesi, casado y divorciado, empleado en un miserable trabajo muy bien pagado, como investigador de proyectos especiales para el senado, nunca imaginó una madriguera para ocho científicos. Por culpa de un temblor de tierra, por el brillo de un palpitante mineral, Stephen Marchesi está muerto, pero no así sus recuerdos subconscientes, las latencias subliminales del discontinuo torbellino mental de humanidad que, como una señal del miedo, quiere durar con vida ininterrumpida.

En el avión gigante de la I Conferencia Internacional Mundial de Mutaciones artificiales que sobrevuela en círculos el sudoeste de los Estados Unidos se discute, Peter Parker, científicos rusos y occidentales escuchan o hablan pero solo el senador Turner escupe palabras. Y, donde hay políticos, también hay mutantes, que habelos hainos y toda caza de brujas es buena, pero para bueno-bueno el gobierno que paga "¡Sí, se refiere a mí! Como todos los científicos, cree que su trabajo pertenece a la humanidad... ¡En vez de al gobierno que lo paga!" La aparición del correligionario político no es anecdótica, ni falta hace decir que su herida viene de otra serie, Skull the Slayer -según rasco en la internet allí estuvo Bill Mantlo-, siguen siendo los años setenta y, además de mutantes y comunistas, la India estallaba su bomba nuclear, los No-Alineados cantaban sus greguerías y todos los acuerdos y tratados de prevención sobre armas atómicas se sucedían como unas novelitas por entregas bien entretenidas; Marvel hacía mucho que contaba en plantilla con una tropa de desleales servidores públicos de todo rango y peor categoría, mientras tanto, en India, la industrialización y la exhibición de recursos técnicos y científicos a que dieron lugar los poderes políticos y económicos, colisionaban dramaticamente en lo que se quiso hacer ver como conflictos étnico-religiosos y que no eran producidos sino, muy coherentemente, en realidad, por las significaciones mágicas y religiosas de una multiplicidad de gentes en proceso de cambio (seguramente existan un buen montón de artículos por ahí que lo expliquen, a los buenos lectores de tebeos les bastará con recordar Akira, el tebeo en tomos de Katsuhiro Otomo -ya os he colado otro chiste sobre la novelgraficosa-, y el poder sacramental de un mundo al borde de la destrucción donde la potencia creadora de la tecnología ya no se bastaba por sí misma para continuar dotando de sustancia a la realidad, a su sociedad y a su mundo, por lo que era entregada a la creación de dioses humanos, infertiles niños envejecidos, que despertarían, sin pretenderlo, a un nuevo ser supremo cuyo núcleo no desea más que el descanso más allá de lo humano); y Mantlo volvió a hacerlo, de un lado, el periodista Peter Parker y los científicos rusos y occidentales, del otro, el politicucho con apetitos dictatoriales deseoso de hacer callar y manejar cualquier adelanto en su provecho, y, finalmente, en medio, como de costumbre, los "pasajeros misteriosos de primera clase", los próscritos chicos del Profesor X. ¿Y qué diantres leía Mantlo? Además de un bulto de periódicos ni se sabe, tal vez, lo más inteligente que se pueda decir es que la vida y el poder de la vida humana estaban muy por encima de cualquier sentido que pudieran tener para él la Guerra fría y los efectos de los avances tecnológicos en la sociedad. Por ello, en absoluto podrán rastrearse en sus historias, y menos en esta que en ninguna otra, moralinas perennes ni adoctrinamientos light.
Bill Mantlo, ¿si desapareciera este nombre y fuera olvidado para siempre, seguiría siendo un sonido místico? billmantlobilmantlobilmantlobillmantloooo

¡Oh, teníamos a los superhéroes dentro de ese Boeing 747 en vuelo! Los Rakks atacan, y Sal Buscema dibujó unos excelentes páginas en Rom de muchedumbres voladoras, aparentemente sin un objetivo concreto, estos robotos guardianes de El Nido intentan detener el avión y las fuerzas de defensa supeheroicas se dividen, como otras tantas veces, entre los que vuelan y los que no. Ya sé que te preguntas aquello de 'curioso nombre el de estos robotos', ya sabrás encontrarlo, aunque Parker, y antes que él Marchesi, ya nos lo avisaron, la cobacha de los científicos se encuentra sobre una meseta, un gran promontorio, una altura, un centro, un lugar para el intercambio y el sacrificio. Has imaginado que el ataque del ejército de Rakks solo ha servido para que Spiderman se sacase un paracaídas muy gordo de las muñecas y el avión logre aterrizar con todos sus pasajeros indemnes. A partir de ahí cada uno a su papel "¡Puede que los comunistas y los mutis estéis trabajando juntos!" Damos la bienvenida al detector de radiaciones y al spray antiradiación del profesor Mishkin, y allí que van los héroes a perderse tras la colina por el Capítulo 3: ¡En el pozo del infierno!
Hacia la reunión de dioses, y para esos que crean que todos los aviones no son más que vehículos fálicos creados por mentes machistas y retrógadas, les diremos que los protas van directos hacia una falla. Una raja del terreno, un hollo, un agujero en la tierra. No apaguen sus puros aún hay más.

Como uno de los lectores del blog es un ponderado y dilecto seguidor de Rudolf Otto le avanzo que una de las notas nucleares de esta historia consiste en la transmisión de la aterradora e irracional experiencia de la explosión atómica y sus efectos, la aparición de un orden diferente al de las fuerzas naturales. Así de sutil, o tradicional, según se mire, las mutaciones artificiales estudiadas por la ciencia dejan de ser mutaciones, no cabe otra explicación, si desgarras el vientre de tu adversario solo para descubrir un cosmos infinito "!!No puedes ser real!!" Y quien habla así no es otro que Lobezno, otro punto para la enigmática conexión que mantienen el guionista de la polaridad y Chris Claremont, pues lo que se ve en estas tres viñetas no está muy lejos de Proteus
*. Y lo que viene después... Si no tienes este tebeo ve a por él, o te lo cuento.























Probablemente hayas leído suficientes historietas como para saber que caen presos el Spiderman y los amigos X, y si te lo cuento todo, en el caso de que no conozcas esta aventura, recientemente publicada por la Panini en uno de sus tometes del lujo coleccionista (ni idea del precio que gasta la criaturita, lo siento) dedicados al Marvel Team-up, te mataré el gusanillo. Creo que con las tres imágenes que he robado no te hurto la emoción de leer esta historieta, pero voy a destriparla, para que no se diga que no damos oportunidades de dejar de leer a los tres incautos que han llegado hasta este largo de la entradeja:

Los héroes han caído, por fin se descubre que el auténtico objetivo del ataque de los Rakks era Jean Grey. Brama, Shiva, Mara, Yama, Kali, Agni, Vishnu, Ratri, los ochos científicos perecieron víctimas de la explosión, moldeados y mutados por la radiación y recreados como dioses (avatares si os resulta más cómodo) en un solo punto a partir de los recuerdos de uno de ellos, Araman Nila, reintegrándolos después de un reposo en la muerte en la imagen del panteón hindú. Siempre hacia atrás, más atrás, el origen de lo que está predestinado a destruirse se detiene reactualizándose a través de los vasanas, la memoria (costumbres, tradición, hornacina ambiental) de Araman Nila es transmitida inpersonalmente a sus compañeros como substancias psíquicas ligadas al circuito de la conciencia y la acción humana que la explosión no ha conseguido destruir, pues, así eran sus tripas, son todos manifestación de la materia cósmica. Otro clavo más a la cuadratura mantliana de oposiciones entre lo real, lo irreal y lo pseudorreal tan abundantes en su trayectoria, alimentada aquí por la correspondencía de elementos fantacientíficos, con su retributivo barniz sociohistórico anteriormente apuntado, y religiosos de manera voraz, la explosión como brutal aparición de lo sagrado. Las almas de los muertos, espíritus asociados a un objeto, la radiada Pila Nila, y un punto central de incubación, El Nido. Cuando visitemos el reino de Pesadilla con Capa y Puñal y veamos a un feto insogne flotando sobre el paisaje de sueños angustiosos no nos extrañaremos.
Los héroes solo se liberarán cuando comprendan que el campo de energía que retiene a cada uno de ellos solo puede ser interrumpido mediante el poder de otro de sus compañeros, lo que resulta en una imagen emblemática, eficaz y no del todo burda, del circuito karmico, de la misma manera que, luego de la lucha y la victoria sobre el panteón de científicos, estos comienzan a descorporeizarse en una neblina desde la que gritan dolorosamente por su DISOLUCIÓN FINAL. Otra pista más, y no sabemos si Mantlo llegó a practicar o entrar en contacto de algún otro modo con el yoga o las tradiciones y técnicas que tanto pueden abundar en la unio mystica de su Hulk, con sus fases de dilatado distanciamiento del mundo, el rechazo a sí mismo, por fin, el ansia de dejar de ser, su exaltación optimista de salvación y sus regresiones bestiales a la Masa salvaje... Afortunada traducción que nos remite, por lo menos a mí que voy muy bajo de minerales y gusto de las casualidades más azarosas, a la prakiti. Que entra de nuevo con este episodio del Peter arañado Parker, pero transcribamos unas cuantas palabrejas más:


- ¡¡Brahma!!


- Ha ocurrido, diosa nocturna! ¡Esperamos demasiado! ¡Ahora llega la disolución final! ¡El fin de todo!


- ¡De todo no, Brahma! ¡Solo de nuestros sueños de inmortalidad! ¡El fin de hombres que soñaron con ser dioses!


- ¡No, Fénix! ¡Al igual que a nosotros... le ocurrirá a la Tierra!


- ¡Ahora las energía del planeta están unidas a nosotros, mortal! ¡Y este mundo se consumirá en el momento en que se libere! ¡El momento de nuestras muertes!


Podría ser más obvio, pero seguro que entonces no lo habría imaginado Bill Mantlo. Al manifestarse en el plano de la naturaleza la sustancia sagrada se vuelve limitada, en consencuencia, también inestable al estar alimentándose de un sustrato profano como son los dioses heroicos e imágenes concepto humanas traducibles y no absolutas. Ciencia, sociedad y mito convergen de modo eficaz, los personajes entran a formar un círculo dibujando así el recorrido capaz de canalizar la energía de estos dioses nacidos de una muerte violenta, según los esquemas cosmogónicos de la totalidad fragmentada en el acto primordial, y resulta sencillo establecer de este modo la relación entre el sacrificio a la madre tierra que fue su muerte y el de los científicos aprisionados por el control del estado y el proceso destructor de la Guerra fría. En lo que supone un regreso, por mediación -la llamada a Promethea del comienzo no era una simple broma- del elemento canalizador femenino (si bien en una imagen más alegórica de lo que verdaderamente simbólica de la gran comunicadora), Fénix/Jean Grey/Shakti reintegrando la energía unificada del panteón hacia los cielos desolidarizándola de la Tierra y transformada en "Otra cosa. Haciendo que los astrónomos terrestres anuncien el nacimiento en los cielos... ¡de una nueva estrella!".
Vuelve a actuar la conexión claremomantliana.
Yo os dejo La Diosa Madre, está constantemente en un estado de movimiento. Su muerte fue apenas una transformación. Shakti volvería bajo otra forma. Los Dioses lo sabían y Shiva también..

Sacrificio y regeneración, en fin, ni Chris Claremont ni Bill Mantlo necesitaban leer nada pues para ello eran creadores; en cambio, nosotros, pobres criaturas del franquiciamiento superheroico, bien que podríamos acudir al Tratado de Historia de las religiones. Un tocho de gran atractivo, y gratuidad bibliotecaria, para la masa de estupidísimos lectores de tebeos USAdos, este fragmentillo resulta glorioso y será bien apreciado para quienes hayan conseguido leer, por ejemplo, la miniserie Extra Superhéroes del Sota de Corazones [link]--> Sacrificio y regeneración
¿Y qué hemos descubierto yo y mi perro? Que al guionista le gustaba vivir, y quizás fuese un tebeo importante para creaciones posteriores; en resumen, sigo espolvoreando azucar en mi rebanada de mantequilla. El pan sigue bueno.

Yo confieso: no conozco a Bonnie Wilford, quien participó junto a Chris Claremont y Bill Mantlo en la creación del argumento para este Marvel Team-up Annual, ¿sería una mujer? Incapaz de confirmarlo, declaro que seguramente fuese muy hermosa (y si no, pues también).

Universo Marvel [link]--> Reseña: Spiderman: Marvel Team-Up v2, 15

Proteus []--> "
Moira dió a luz a un niño, Kevin, y se estableció en la Isla Muir, donde estableció su centro de investigación. Los peligrosos poderes de Kevin emergieron y Moira se vió obligada a emprisionarlo en su centro. Kevin continuamente necesitaba consumir energía y hubiera consumido su propio cuerpo de no ser por los campos de energía colocados por su madre en la celda que lo nutrían."
Enciclopedia del Universo Marvel

La mejor etapa de Hulk, la de Mantlo

¡Ey! ¡Y no sólo lo pienso yo!

¿Quién es el mejor escritor de la serie INCREDIBLE HULK que ha habido hasta la fecha? ¿Quién capturó el, como dicen los franceses "Je nai sais quoi," de lo que faltan palabras para expresarlo? Aun a riesgo de parecer pretencioso (¡TARDE!), voy a dar mi voto a Bill Mantlo, quien desearía que pudiera leer y responder correctamente a los elogios que estoy a punto de abordar sobre él a lo grande.

El gran hallazgo de este artículo es separar sabiamente la etapa de Mantlo en Hulk en tres partes:

  • El hombre solitario (The Incredible Hulk 245-271)
  • La Caída de Banner (The Incredible Hulk 272-299)
  • La Encrucijada (The Incredible Hulk 300-313)

Los artículos son demasiado extensos para traducirlos (al menos para el tiempo del que dispongo) pero, yo mismo hice hace unos años un artículo resúmen/alabanza del Hulk de Mantlo, menos extenso eso sí: El Hulk de Bill Mantlo que también está disponible en inglés gracias a Julio H. Molina-Muscara con el título: Tribute a Bill Mantlo

Esperemos poder verlo algún día re-editado por estos lares.

Aquí la gente habla del Bill Mantlo

A punto estoy de crear una nueva palabroma para etiquetar esta entrada. La meto en Datos y entrevistas, aunque no llega a lo primero y le sobra al otro también un rato, menudo matrimonio de etiquetas que nos gastamos, y con lo poco que me gusta tener que escribir o recordar nada que tenga que ver con Peter Parker -a ver cuando se nos acaba de deprimir del todo, y se coloca por última vez frente al espejo para no volver a quitarse la máscara de Spiderman hasta que Galactus entre en dique seco-, me he puesto a deambular en busca del espirituoso mantliano por la internet española encontrando una reseña del Visión y Bruja escarlata paniniano, junto a una multitud de voces diversas (licencia literaria) que tiro de link:

La Visión y la Bruja escarlata
, Luis Javier Capote

¡Bah!, ya tendré tiempo, cuando de nuevo invente el Tiempo y me haga multipastoso, para abrir un blog que se titule El único y más entrañable admirador vivo de Steve Englehart. ¡Me vengaré!
Pero antes hagamos una pausa de dos o tres años y, hoy, si acaso una reseñita con pistas sobre la luz y la oscuridad, los extraños influjos del hinduismo en Bill Mantlo. ¿¡Qué leería este hombre!?

Lamentaciones de Francis Crozier

I. No puede haber desenlace para la vida de un poeta. Todo lo que no ha emprendido, todos los instantes alimentados con lo inaccesible, le dan su poder. ¿Experimenta el inconveniente de existir? Entonces su facultad de expresión se reafirma, su aliento se dilata.


¿Quién se atrevería a preguntarle como ha experimentado la vida, cuando ha vivido gracias a la muerte?

Cioran []--> LOSES A HERO

David Gallaher y Bill Mantlo

Ya con ésta entrada añadimos la etiqueta “Inspirando a otros”. Esta vez, David Gallaher agradece a Bill Mantlo su trabajo y su inspiración.

Darkstar and the Winter Guard número 3 llega a las tiendas esta semana. ¡Ha sido un auténtico placer escribir esta serie! Está repleta de bravatas y fanfarronadas y tiene a un oso subido en una criatura similar a un dinosaurio alado. ¡Diversión de la buena por todos lados! Por eso, me gustaría agradecer a Steve, Scott, Val, Scott, y Jordan por todo su duro trabajo. Ellos han hecho que esta mini serie haya cobrado vida de verdad.

55_HULK__WINTER_GUARD_ONE_SHOT_1 (2)Pero hay alguien más al que me gustaría darle las gracias. De hecho, este comic no habría sido posible de no ser por sus extraordinarios logros. Gracias, Bill Mantlo. Vereis, durante su prolífica carrera en los comics, Bill volcó su talento en series como Rom, El Increible Hulk y Los Campeones… e inspiró a una generación de lectores de comics, como yo mismo.

Desgraciadamente, Bill está pasando duros momentos durante los últimos años y ahora necesita cuidados especializados durante las 24 horas del día. Me gustaría pedir encarecidamente a cualquiera que compre DARKSTAR & THE WINTER GUARD o disfrutara de cualquiera de las numerosas contribuciones de Bill Mantlo al Universo Marvel que haga una donación para su cuidado. Espero que entre todos podamos devolverle lo que él nos dió. Aquellos que deseen hacer donaciones al cuidado de Bill Mantlo puede hacerlo en la siguiente dirección:

Michael Mantlo
425 Riverside Dr #12-E
New York, NY 10025

Gracias por vuestra consideración y ayuda.

David Gallaher

La Visión y la Bruja Escarlata

Me enteré tarde de que me gustaba Mantlo ya que, como muchos de sus admiradores, no fue hasta años después cuando descubrí que era el guionista de los comics que me hicieron flipar de jovencito. Particularmente yo tardé mucho en darme cuenta de que Mantlo era el guionista de la mejor etapa de "Alpha Fligth", del complemento "Micronautas" de "La Guerra de las Galaxias" (mucho mejor que la serie principal y único motivo de compra de la cole a los pocos meses) y del interesante, por singular, "Rom" junto con el entrañable S. Buscema. Por eso ando ahora pillando lo que veo de Mantlo que no he catado, que es el caso de esta miniserie que reedita Panini.
Me ha decepcionado un poco porque creía que era la miniserie donde esta rocambolesca pareja tenía sus hijos -ignoro los autores de esta historia pero, como a mi me parece un argumento ideal para Mantlo, me frotaba las manos- y porque no me he encontrado con uno de los mejores trabajos del gran Mantlo. Esta miniserie es un producto sólido pero no tiene mucho más. No es memorable aunque el toque Mantlo está ahí, y eso siempre es algo.
Como digo, Mantlo aquí no hace un trabajo muy allá pero sí inteligente al plantear la miniserie como 4 comics autónomos ligados por un todo más grande, ya que le da agilidad y frescura, y ambicioso al dar importancia a la miniserie narrando hechos importantes para Visi y la Bruja (así lo deja entrever en su introducción Fonseca, un tipo al que odio, pero ya menos porque es un admirador de Mantlo, uno de los escritores más infravaloradores de Marvel dice). No quería ofrecer un producto rutinario de consumo de rentabilidad inmediata y perecedera y acertó de pleno, ya que es por esto que se ha reeditado. Lo cual demuestra su talento como guionista, que destaca aquí más ya que, de nuevo siguiendo a Fonseca, las miniseries eran un formato de historia de invención muy reciente, así que no estaba muy claro como se debían hacer estas cosas. La validez de estas elucubraciones mías creo que es ratificada porque encaja con una nueva teoría que he elaborado sobre la causa del odio de Jim Shooter a Mantlo. Shooter era un editor muy controlador principalmente por soberbia, aunque este es uno de los pocos casos en el que ese exagerado apetito del egoísmo no está del todo injustificado, por lo tanto, debía molestarle (entre otros motivos) los guionistas como Mantlo que no se cortaban un pelo en idear situaciones trascedentales para los personajes de Marvel que les tocaba guionizar, ya que en la lógica (no muy descabellada) de Shooter esa labor debía de ser acometida por el editor.
En fin, aunque sólo es un trabajo aceptable de Mantlo, se trata de una miniserie interesante por la profundidad de los guiones, que es la razón por la que Bill Mantlo, más que infravalorado, es incomprendido. Como quisó ir más allá de aventuras coloristas, escapistas y sencillas para un público juvenil entremezclaba sus guiones con mitología-religión y psicología. No es algo nuevo pues ya lo hacían Lee & Kirby, pero no de esa forma tan particular y compleja, así que no extraña que Lee y Shooter no entendiesen las historias de Mantlo y que estas no sean populares entre el público de antes y de ahora. Por esto es una rara avis, tanto en su época como ahora, y un guionista de culto.
Bueno, a ver si termino de divagar y me centro. Hoy estoy espeso. Teniendo esto en cuenta se comprenderá mejor la miniserie. El 1º número es banal: una historia sencilla y sin importancia pero resuelta con oficio y con cierta originalidad, pocas veces los superhéroes Marvel se han enfrentado a niños. Es un conflicto intrascendente contra un enemigo de origen mitológico, que seguro que no ha vuelto a salir jamás, pero que tiene cierto interés por los elementos de terror de la historia. Su función es dejar claro que un superhéroe siempre es un superhéroe, no importa que se retire porque siempre atraen los problemas, y que Visi y Bruja se aman, algo muy transcendetal cuando se trata de un ser sintético. En el segundo número la cosa mejora bastante. Los autores van más en serio. Prueba de ello es la 1º viñeta, una splash spage impactante incluso más de 25 años después. La función de esta rutinaria aunque interesante historia es cortar los lazos familiares de la Bruja para poder tejer unos nuevos y mejores, es decir, con más peso e importancia. Así, es una historia muy marvelita y mantliana donde se resuelve otro conflicto paterno-filial del género, se arregla el pasado y se da una lección moral. En suma, en esta historia los superhéroes vuelven a restaurar el orden de modo que los afectados por el conflicto pueden salir de la rueda del destino marvelita. Zumbador y Nuklo, personajes del pasado sin ningún futuro, son redimidos por Mantlo de modo que se puede pasar a otra cosa mejor. Así, una vez sentada las bases y liberados los protas de un pasado inconveniente (como me ha hecho evidente Ismael, la reescritura es la clave de los superhéroes, no extraña que sean los mitos de hoy), pasamos a la 2º mitad de la miniserie, la más interesante.
El 3º nº me parece el mejor de la miniserie con diferencia. Genial ese comienzo con Wonderman yendo en metro! La cotidianidad y la ausencia de elitismo de los super es otra de esas grandes cosas de Marvel que se ha perdido. Es un número psicológico tremendo, naturalmente hay un conflicto paterno-filial, que a mi me recuerda a Lección de Anatomía de Alan Moore (la cual es un año posterior a esta). El prota esta a punto de morir porque no sabe si vivir, así que tiene lugar un conflicto interno donde sus seres queridos tienen un papel crucial en la resolución. Naturalmente este es un conflicto psicológico donde se repasa el pasado, se evalúa el presente y se especula sobre el futuro. La función de este nº es redefinir (la reescritura de nuevo) al pj para reafirmar las características que interesan. Mantlo debió pensar que era el momento de acabar con las dudas de Visi para hacer avanzar a la pareja y con ello le sentenció, pues su humanidad asustó de tal modo que se la acabaron quitando. De todos modos, esta historia me parece confusa, no sé si lo será, porque siempre me he hecho un lío con las ondas mentales de Simon Williams, el Hombre maravilla, como base del cerebro de Visi, ya que nunca he tenido muy claro como entender ese tema. En fin, sea como sea, Visi acaba encontrando motivos que le dan ganas de vivir y así se resuelve el conflicto de este intenso número donde de nuevo Mantlo mezcla exitosamente lo raro con lo rutinario, la fórmula con la excepción. El último episodio es el colofón al que quería llegar Mantlo de modo que no había mucho que contar. Esto lo disimula tirando de oficio, pues rellena 23 páginas con elementos típicos del género (flash-back y pelea por un malentendido), sin que eso le impida regalarnos más momentos melodramáticamente intensos. Especialmente aquel en el que Visi pide coger en brazos a su sobrina (un momento que sólo puede enternecer a los viejos del lugar), donde Mantlo se las ingenia para decir algo sobre un momento que no necesita comentario: en momentos como este, no hay palabras, y el final, que de nuevo es la resolución de un conflicto paterno-filial y una exorcización de los males del pasado (en efecto, todo muy freudiano), que no es más que un nuevo pasado que engendrará otros conflictos cumpliéndose así el ciclo del eterno retorno y la norma de dejar los finales abiertos para que el Universo Marvel pueda continuar manando. Unos momentos que más que demostrar lo buen escritor que es Mantlo, refutan las declaraciones de los que lo niegan, ya que son una perfecta montaña rusa emocional. Al ser interrumpido el momento más feliz de toda la miniserie por el gran villano, la intromisión de este gana en agresividad y hostilidad y esta, a su vez, potencia la carga emocional contraria de la escena final. Es una estructura, sencilla pero que requiere oficio y experiencia, que explica porque Mantlo es el mejor discípulo de Lee.
Rick Leonardi, el dibujante, tiene mucha responsabilidad en el resultado final porque su trabajo es un gran apoyo al guión de Mantlo. Con su estilo rudo y sencillo pero vigoroso y expresivo y su pericia narradora (de 1º nivel su capacidad para componer viñetas, fíjense en las viñetas del tercer número donde salen muchos vengatas) dibujó magistralmente las intensas emociones que el guión quería transmitir (fíjense en las caras de la Bruja de las 2 últimas páginas). Por eso, pese a ser un tanto verde y ochentero, su trabajo no ha envejecido visualmente, salvando con ello a la miniserie, y por eso es el que la hace interesante. Pues las historias de Mantlo, al no ser muy allá, son algo gracias a la buena puesta en escena. Sin el talento de Leonardi (y el vigoroso y contrastado color plano) la pelea del segundo número no sería nada, la secuencia de Visi autoamputándose un brazo debió ser algo muy fuerte y alucinante en aquella época porque lo es ahora (qué facilidad tenía Mantlo para buscar este tipo de cosas), y el tercer número no sería una grapa tan destacada, pues quien pone el do de pecho en los comics psicológicos siempre es el dibujante.
La edición de Panini no esta mal pero resulta muy cara -lo que hay para material antiguo desgraciadamente- la portada es horrible. Es cierto que Leonardi lo ponía dífícil pero el remontaje de Panini es lamentable (Viturtia tira a la basura la estética Vertice de una vez), e incluye un texto sobre La guerra Kree-Skrull. Así que, Panini, si me lo cobras caro y me pones unas solapas, que nadie en el mundo del Cómic ha pedido, al menos fíjate en lo que haces y no me salgas con algo más feo que pegar a un padre.
En fin, "La Visión y la Bruja Escarlata" es una miniserie que en su momento fue transcendental para esta pareja, pues en ella Mantlo afianzó la relación personal de estos personajes y reconfiguró la familia de la Bruja (reescritura). A pesar de eso no es un gran cómic de Mantlo, de modo que verdaderamente lo que merece la pena hoy (pues la imprescindibilidad de esta miniserie fue destruida junto con Visi hace mucho tiempo) es el trabajo de Leonardi. Mantlo no afrontó mal esta miniserie, debió darle más enjundia, pero como hizo guiones muy visuales según el método Marvel (ya saben, los de ahora 8 páginas de pelea) el que destaca es Leonardi al resolverlos muy bien. Por otro lado, la evolución del Universo Marvel también ha perjudicado el trabajo de Mantlo al haber dejado las propuestas que hizo en esta miniserie bastante obsoletas. Por todo esto no la recomendaría si fuese de otro guionista, pero, como es un Mantlo y este autorazo atraviesa una muy delicada situación personal, sí lo hago pues comprándola lo revindicamos.