Bill Mantlo: THE BEST

Hace cosa de un año un Desquiciado (no, no es un adjetivo, es su nick) escribió este artículo sobre Bill Mantlo en el Focoforo en el que afirma alegremente que “Yo lo vi antes que nadie y veinte años después continúo siendo el único que lo ve. Bill Mantlo fue un puto genio, el mejor guionista de Marvel de los 70 y los 80”. Quiero desmentirle. Quizá lo viera antes que nadie, pero desde luego ¡¡no es el único que lo ve!! En cualquier caso plagiamos su artículo, como tantas otras veces hemos hecho antes.

Yo lo vi antes que nadie y veinte años después continúo siendo el único que lo ve. Bill Mantlo fue un puto genio, el mejor guionista de Marvel de los 70 y los 80. Y si no fuera porque se lo llevó un coche por delante mientras hacía el figura con los patines por la carretera (lo que demuestra su personalidad aventurera y atrevida hasta el punto del suicidio), también lo seria en el siglo XXI. Este genio se quedó en coma.

Aquí tienen la portada de la obra benéfica que le dedicaron sus compañeros de profesión en el 2007 para apoyarlo en este momento "Zona muerta".

Observen también lo atractivo que resulta el sujeto.

De la ingente cantidad de cómics que escribió este monstro del séptimo arte, destaco tres, dos de ellos de influencia brutal en la cultura contemporánea. El otro es que me gusta a mí y con eso vale.

1- The Transformers: El maestro Bill guionizó los ochenta numeracos de la impresionante epopeya cósmica de los juguetitos para niños que se daban de hostias en la tierra no se sabe muy bien por qué. Una civil war entre autobots y decepticons donde se trataban todos los temas éticos, morales y religiosos que uno se pudiera imaginar, sobre todo si se leían bajo los efectos de las drogas.

21792-2406-24308-1-incredible-hulk-the_super Aquí tienen la portada del primer número, dibujada por el reputado Bill Sienkiewicz, que gracias a su colaboración con su tocayo logró prestigio a pesar de posteriores fracasos como "Elektra Asesina"

Ni decir tiene que sin la labor del gran Bill a los guiones, nunca existiría ese peliculón de Michael Bay que ya se sabe tendrá secuelas... La obra de Bill sigue viva... pero no solo gracias a los robotitos... no, no, no.

2- The Incredible Hulk, del número 245 al 313: En unos sesenta números, el gran Bill contó alguna de las mejores historias del gigante esmeralda jamás narradas y redifinió al personaje de una forma imborrable. Historias de terror, violentas y crudas que fueron retomadas posteriormente por aprovechados que le niegan a Bill su legado.

Un ejemplo de la enorme variedad de historias es la genialidad de situar una lucha entre el Hombre Absorbente y Hulk en la isla de Pascua, contando la historia del lugar que todos conocemos por la peli de Rapa Nui, que seguramente se hizo porque alguien de Hollywood se leyó este tremendo cómic.

Mucho antes de World War Hulk, Bill ya narró como el Doctor Extraño (apoyado por otros hijoputas superheroicos) lo exiliaba a otro mundo, en este caso otra dimensión de esas raras a las que viajas cuando de comes un tripi... ¡la Encrucijada!

Allí hacía amigos, vivía aventuras psicodélicas y volvía a la tierra muy cabreado. ¿Les suena?

Pero Bill es un pozo sin fondo de creatividad. Dotó de profundidad al personaje al explorar la relación de Hulk con la infancia infeliz de Banner, que fue un niño maltratado por un padre enloquecido que experimentó con él... idea que tomó literalmente Ang Lee para su peli de arte y ensayo sobre el personaje.

                     

De nuevo vemos como la obra de Bill influyó decisivamente en versiones posteriores de máxima actualidad y que nos venden como algo nuevo y original.

Pero aún queda lo mejor.

3- ROM: Durante 75 números y cuatro anuales, el poderoso Bill contó la epopeya de otro muñequito escapado del Toy'r'us. Rom, el caballero del espacio, era otra cole de tebeyos pensada para promocionar una línea de juguetes para críos, pero como hizo con los Transformers, Bill le dio una dimensión épico-filosófica a la historia que impresiona a cualquiera que se acerque a la colección sin prejuicios (y con un plumero para quitarle el polvo). Historias trágicas, violentas, llenas de muerte, sacrificio y paranoia. Rom renuncia a su humanidad para luchar contra el mal, encarnado en los Dire Wraiths (espectros o fantasmas, aquí cada uno lo traduce como vea).

Contar la compleja y trágica historia de Rom es tarea harto difícil, y ya me estoy cansando de escribir. Además, si no lo han leído, no se merecen que se lo explique.

Pero destacar la historia en que aparece ¡Híbrido!, un niño mitad humano mitad espectro (sí, los espectros son multiformes y se esconden entre los humanos con consecuencias sexualmente imprevisibles). Es una historia terrorífica, con el niño- monstruo asesinando a sus padres y todo bicho viviente.

Podria hablar más de la descomunal obra de este PUTO GENIO que es Bill Mantlo. Pero a estas alturas no creo que nadie esté leyendo.

Esperemos que algún día se recupere y vuelva a asombrarnos con su talento revolucionario.

Superhéroes reales: La Mosca Humana

Directamente robado a Julian y desde su blog llamadoEl increíble Ju(yo para mi que tiene una falta de ortografía y que debería ser “El increíble Jul”) y especialmente motivados al haber recibido Admiradores de Bill Mantlo su primer premio Kreativ Award (Thank you Xavier) os traemos un interesantísimo artículo de “La Mosca Humana”.

Después de Mandrake, sigo con más superhéroes en la vida real. Esta vez le toca a Rick Rojatt que ha compartido cómic con el más famoso trepamuros y aparece en la novela gráfica El Martín Pescador de Luis Durán.

Más conocido como The Human Fly o La Mosca Humana (no confundir con el villano de Spider-Man aunque éste sí lo hizo) tuvo incluso su propio cómic publicado por Marvel con el subtítulo ¡El mejor Super-Héroe de todos los tiempos - Porque es Real! (A partir de ahora y hasta el final del párrafo leed en voz alta con acento latino. Como en las series de TV con doblaje neutro) En este cómic La Mosca Humana era un joven de identidad desconocida que sufre un accidente de coche en el que es herido gravemente. Tras una larga hospitalización, que implica cirugía reconstructiva en la que partes de su esqueleto fueron reemplazadas por acero (parece que no había presupuesto para Adamantium) adopta la identidad secreta de La Mosca Humana (con una máscara que le cubría todo el rostro, un uniforme digno de un super-héroe con los colores de la bandera canadiense, su nacionalidad, y una capa blanca). Como tal, comienza a realizar exhibiciones de sus proezas físicas, sobreponiéndose a las secuelas del accidente. El fin es recaudar fondos para los niños discapacitados (digno de un telefilme basado en hechos reales). A menudo, los criminales quieren robar los beneficios de los shows en los que participa. Esto y su sentido de la justicia le hacen enfrentarse a ellos (estaba eso o llamar al Equipo A).

Varias portadas de la serie

En el cómic (que duro 19 números desde septiembre de 1977 a marzo de 1979) se referían a él como un Daredevil y no es que fuera un abogado ciego que se disfraza de diablo, sino que es un término en inglés para los especialistas en proezas físicas que ponen en peligro su vida (Como los Bordini que hacían funambulismo en moto a varios metros de altura.) En la serie se cruzó con Spider-Man en su primer número, que quería investigar si se trataba del villano homónimo (típico enfrentamiento entre héroes por un malentendido) y con el Motorista Fantasma en el segundo (a los dos personajes les gustaban las motos y la velocidad). A partir de ahí, salvo un team-up con el Tigre Blanco lo acompañarían sus ayudantes cada uno de ellos con una minusvalía. El guionista era Bill Mantlo, que años más tarde sufriría el mismo un terrible accidente. Este autor que tan buenos momentos nos ha hecho pasar con sus etapas en Los Hijos del Tigre, ROM, Micronautas, Hulk o Alpha Flight fue atropellado por un coche, estuvo un año en coma y sufre una incapacidad permanente en lo que se refiere a sus facultades mentales. En cuanto a los dibujantes destacarían el maestro Frank Robbins (Johnny Hazard) y Lee Elias (Harvey's Black Cat).

Una pose clásica: De Miguel Ángel a George Pérez
pasando por John Byrne

Rojatt en carne y hueso

Pero, ¿no se trataba de una persona real? En efecto, The Human Fly era el nombre artístico de Rick Rojatt que en los 70 realizó hazañas como las de su versión impresa: Sobrevoló a 250 millas por hora el desierto de Mojave atado por un arnés a las alas de un DC-8. Saltó 27 autobuses en una moto modificada con cohetes durante el intermedio de un concierto de Gloria Gaynor. Al igual que otro candidato a Superhéroes reales, Santo el Enmascarado de Plata, solía llevar la máscara en sus apariciones públicas incluso en el bar.

He will survive

Años después de su último cómic Marvel, tuvo otra aparición en la novela gráfica de Luis Durán, El Martín Pescador (publicado por Dolmen en su línea Siruell) En esta historia de regresos al pasado, de juego de espejos reaparece La Mosca Humana al que el autor conocía por la edición española de Bruguera. No sé qué habrá sido del auténtico Rojatt después de retirarse, pero espero que estas líneas y, sobre todo, la obra de Durán le rindan homenaje.

Un Rojatt crepuscular

Nota del plagiador: Más información sobre la Mosca Humana y el destino de su identidad secreta en el libro Bill Mantlo: A Life in comics

Hoy, un invitado: Stephen Vincent Extraño


Finalmente el doctor Stephen Extraño no será la quinta voz de
nuestro blog Admiradores de Bill Mantlo como os anunciamos a principios del pasado año. Sus trabajos como especialista en ocultismo, de entre los que muy pronto podremos leer una gruesa compilación, gracias a Editorial Maga,Menús mágicos y actos tabuados, primera traducción existente en cualquier lengua occidental de las célebres Tablillas de Coomassie y otros grandes descubrimientos acerca de las virtudes mágicas atribuidas a la dieta del pueblo achanti, le han impedido colaborar con nosotros. No obstante, sabiendo de su ínteres y aprecio por nuestra labor, decidimos que el staff al completo realizaría una entrevista al que es, sin duda, no solo Hechicero supremo del universo Marvel sino, ante todo, el 'mágico compañero de camino'. Un cargo narrativamente de mayor relevancia que el de editor, dibujante o guionista. A escasas cuatro brazas de distancia del puesto de lector, la ocupación más importante de todas dentro del mundo del comicbooqueado.

Pues el señor tu Dios es un fuego que consume


No resultó sencillo acordar la hora de la siesta, pero una vez conseguido la luz blanca que no hiere ni destruye nos impulsó a través de un humo ascendente inflamado de luz azul y negra. El típico redoblamineto de la memoría judía que como un tiempo recobrado puede determinar ciertos aspectos superficiales de un universo fantástico, el superheroico, ligado a una herida temporal (histórica), y en el que estuvimos a punto, sí, no voy a ocultarlo, a punto de consumirnos por culpa de mis compañeros de viaje. Que no hicieron sino proyectar la organización dominante dentro de los escasos estudios que sobre el nacimiento de los superhéroes se pueden encontrar en la actualidad. Leen demasiado... ¡Si no llego a estar ahí se me desinchan!
"Porque por esta retención momentánea de la respiración el corazón dur
o y espeso se reduce y la humedad del corazón, al estar covenientemente comprimida y calentada, se vuelve considerablemente tierna, sensible y humilde y más dispuesta a compungirse y llorar con facilidad"
Y allí estábamos, por fin, el centro del universo Marvel, lejos del arte secuencial y los lavabos personales de Joe Quesada. Una página en blanco de viñetas aplazadas, no preguntéis su número ni su distribución pues era imposible saberlo, todo estaba por recortar. Y, de hecho ahora que lo pienso, el paisaje parecía en verdad 'inrecortable'. ¡Oh, ya sé de quién eran esas viñetas!
Bueno, tito Stan también vino, se sentó a la derecha del Doctor Extraño, y nosotros con él. Pues la ridícula o insensata y voluble perspectiva del lugar, si era aquello un lugar, así lo permitía. Hubo unas bromas acerca de Dan Didio, todos nos preguntamos qué estaría haciendo Alan Moore en ese preciso momento, cuando un extraño olor nos envolvió, y comenzamos la entrevista:

Staff editorial: Bueno, Stephen, compi, como tú estás en el tema desde hace la tira de tiempo comprenderás mejor que nosotros todo ese rollo del buen artesano. ¿Me lo vas explicando mientras enciendo el primero?

Doctor Extraño:
Ciertamente curioso vuestro amigo. ¿Qué es ser un buen arte
sano en un mundo de artesanías? ¿Sobre qué se modela el comicbook? No existen más respuestas que estas... estas respuestas son la intención dirigida a la conversión, una detrás de la otra, las dos son su propia pregunta. No requieren contestación, no es necesario contestar ni aun interrogarse sobre ellas. O se hacen obras de artesanía o no se hacen, o se escriben cómics de superhéroes o no se hacen o se hace otra cosa. Como ahora...

Staff editorial: Los tebeos policíacos de superhéroes.

Doctor Extraño: Sí, con la imaginación desterrada y la fantasía reducida hasta el nivel de lo filmicamente creíble ya solo es posible que intervenga el suspense. Una resolución inesperada, casi siempre temible e idiota, pero editorialmente segura.


Staff editorial
:
Y sin embargo ahora hay un Conan verde que se parece a Hulk.

Doctor Extraño:
Filmicamente creíble. (Risas, Stephen sonríe)

Staff editorial: Como El Señor de los anillos.
¿Te gustaban los tebeos de Mantlo? Aparecistes en algunos de ellos, hace poco tuvimos uno por [link]--> aquí.

Doctor Extraño
: Claro. Todos
queríamos estar con Bill. Me parece que no puede abrigarse la menor duda sobre ello, cuando alguien te decía que ese mes tendrías que salir en uno de sus cómics ni siquiera te preocupaba si nos iban a dibujar en cada página o en solo unas pocas viñetas. Aquel número de Rom Spaceknight es un buen ejemplo, y hay muchos en esa misma serie; recuerdo que hablé con Sang-Chi hace unos meses. Y con Namor, Nova, Galactus, Rick Jones, Scot Lang, el Pensador loco, Sota de Corazones... Siempre que hablamos entre nosotros empezamos a recordar todas aquellas historias de Bill. Fueron muchas en muy poco tiempo... Aunque hubiese escrito cómics por quince años más, para nosotros siempre sería demasiado poco tiempo.

Staff editorial: Stephen, tío, ya te hemos dado más coba de la que merece un suplente como tú. No eras ni de lejos nuestra primera opción, esperábamos poder traer a Daredevil pero al parecer no sabía que una de las cláusulas de su contrato con Mis comis le impide ser entrevistado por otros blogs españoles. -Esperemos que sirva al menos como aviso para el resto de superhéroes y que se hagan acompañar por un abogado antes de firmar ningún otro contrato en exclusiva como el suyo.- Hoy querríamos que hablases a nuestros once seguidores, dos de los cuales aún nos leen con relativa asiduidad cuando los muñecos de la televisión no se lo impiden, de tu intervención final
en La caída de Banner. Se trata de una saga mítica, muy en la actualidad, sobre la que los jóvenes lectores españoles tenemos muy poca o ninguna información. Hay algún libro dedicado a Hulk en el mercado que apenas sí la trata accidentalmente.

Doctor Extraño
: He podido leer en vuestro blog algunas notas al respecto, y me apen
a tal situación. Quizás antes de nada deba dar a entender a los amigos españoles que todavía no han podido beber de esas extraordinarias aventuras, tanto los episodios que comprenden La Caída de Banner como las posteriores historias de La Encrucijada, que pertenecen ambas a la épica mítica y no a la crónica. Por ello, entiendo, su originalidad se nos haga manifiesta a quienes en ellas nos vimos envueltos ahora mucho más de lo que entonces. Pese a que su lenguaje sí sea ciertamente el de unos cómics antiguos, nadie podrá decir que se trata de viejas historias atrapadas en un universo moral pasado de moda. Como sí sucede, por otro lado, con los más actuales cómics de superhéroes, pendientes estos casi siempre de intentar asistirse de una guerra, el producto más bruto y menos evolucionado de la Historia.
Se ha sobrestimado la idea del orden de los distintos subuniversos familiares de modo que, aun con millones de rotaciones alrededor del conjunto total, ningún escritor podría crear el oro. No importan las vueltas. Atrapado en semejante, estructura un guionista no logrará arropar con su manto a los personajes sino despojándolos de sus máscaras rituales, sus verdaderos rostros, su drama interior que diría Stan. (Stan pegó un respingo y parecía querer asentir con fuerza. Pero no abrió la boca.)
En los primeros momentos, puede que intuitivamente atrajésemos hacia nosotros algunos de los viejos enclaves
argumentales de nuestros competidores, pero fue Roy Thomas quien logró crear básica y verdaderamente una idea legendaria de lo que es la sucesión progresiva de las edades. Él superaba cualquier historia que se hubiese escrito antes sobre Superman y que pudiera envolverse bajo la fórmula más tradicional y judeoamericana de 'los designios de la Providencia'. Luego, en ese sentido de progresión o constancia de lo legendario, no hemos sufrido más que largas enfermedades en forma de crossovers, cuya estereotipia viene marcada por Secret wars.
Y, qué más puedo decir... en el momento en el que John Byrne
y otros magníficos argumentistas y escritores de cómics escribían todavía para nosotros brillantes historias, surge el concepto de la guerra total. Justo cuando Byrne, mejorando a Chris Claremont, había comenzado a anticipar y ampliar la re
presentación de la progresión legendaria mediante imágenes de transmutación temporal, como en su nunca sufiencientemente elogiada labor al frente de los 4 Fantásticos. John Byrne y Bill Mantlo fueron los dos antecedentes del asalto demiúrgico a los comicbooks de guionistas como Neil Gaiman o Grant Morrison. Vosotros habéis señalado aquí una historia de Alpha Flight asociándola a la etapa de Morrison en la serie [link]--> Animal Man, y yo voy a intentar hablar para los lectores del singular y alquímico drama de un hijo que os recordará, con seguridad, a algunas historias escritas por Gaiman. Lo que no significa más que todas encuentran su mejor valor en el cambio y la esperanza de dominio del mismo, una narración comprensiva de nexos y cabalgamientos simbólicos ilimitados. The Incredible Hulk #300 (1984) [La Masa nº 37 Forum (1985)]

Staff Editoril: ¿No nos vas a poner algo de música?

Pronunciar estas palabras y flotar sobre una lamina translúcida de imágenes y destellos sibilantes no fue apenas sino articularlas. El interior de una flor de oro no habría brillado más que los magníficos colores de las páginas de esta historia del Hulk que fue La Masa, y de las que el rápido Omoloc logró sacar las instántaneas fotográficas (meras sombras en comparación a las auténticas planchas recreadas por el Orbe de Agamotto) que adjuntamos junto con nuestra entrevista. Por lo que nadie podrá jamás acusarnos de haberlas robado mediante vulgares medios informáticos, pues no son mas que como aquellos resplandores de una nostalgia superior que Santayana y Huxley encontraban en las piedras preciosas siguiendo a Plotino.
Ya lo ven señores diputados, señor presidente, señor excelentísimo ministro de costura cultural, ¡todo nos cae desde lo alto! Caso cerrado.

Hecha la aclaración, transcribiremos los pocos fragmentos que a modo de comentarios pudimos salvar del resto de la entrevista debido al mal pulso del tonto de la grabadora. Y es que mantener el equilibrio en medio de un espectáculo de brillos adiamantinos coloreados con la paleta de la cuaternidad no resulta tarea fácil. Con Ron Lim siempre pareció algo sencillo de conseguir y sin embargo...

CLIC-CLIC


Ruruuuurr... Liberado de la presión de Banner la Masa teje ahora su mortal laberinto reproduciendo un esquema de percepción y conocimiento salvajes. Un trayecto urbano que resulta del revés obsesivo de un traumatismo personal, en parte universal y en parte único, la condena que liga el hecho fabuloso de su nacimiento al conjunto de la biografía del científico Bruce Banner ruruuur... fracciones de tiempo y espacios vulgares y despreciables recobran una casi espontánea significación al paso del gigante esmeralda... CLIC-CLIC Informe extraordinario de la aurora psíquica de un nacimiento rabioso, eternizado en la conmoción de sus gestos e imposible de ignorar. Traspasados los calores del Túnel Lincoln, golpeada la estatua de adamantium erigida con su figura en el parque de Central Park, levantados edificios y pavimento ...uuruuuur este gigante recién liberado, este ogro despierta en su grito para despegar la verdadera dimensión colectiva del pánico. Verse obligados a enfrentarse al extraño, al otro en su misma mirada sabiendo que es imposible vencer desde el mismo momento en que tampoco hemos logrado ignorarle aunque en su agitación no tenga para nosotros más que un breve y mortal instante CLIC-CLIC Johnny Storm, Luke Cage, Danny Rand han participado de este fin del mundo y han sentido la angustiante demora de esa destrucción definitiva, siempre postergada, que Banner arrastró consigó durante años a lo largo de un penoso futuro. Repitiendo... ruuuurrr Repitiendo su drama sin fin, llegando a presentir su consumación pero jamás alcánzandolo pues... CLIC-CLIC rítmico rítmico rítmico rítm uuruuur con este sería creado un nuevo mundo, y muchos más detrás de él.
Y ahí está el niño para corroborarlo, preguntadle si no me creéis. Preguntadle si él no querría reintroducirse en el seno materno, esconderse, entrar a la cueva, cubrirse con un cascarón, hundirse más y más hacia abajo para poder volver a gestarse y nacer de nuevo.

























¿Es esto lo que llamáis artesanía?

Reclamar a un tiempo el origen de Daredevil y el anhelo y esperanza de esta criatura confusa que aquí tan intuitivamente quisieron renombrar como la Masa.
¿Y os acordáis ahora de Ann Nocenti? No es aquí, ese es otro niño. El nuestro es mejor, es doble porque no solo revive actualizándolo un nacimiento, el origen del Hombre sin miedo, también lo revaloriza liberando su pasado al representar el rescate de su propio ser infantil, en la que, a su vez, no deja de ser una imagen menor dentro de una proyección imaginativa superior y más compleja en la que Bill Mantlo incluye a estas tres figuras, Hulk, el niño y Daredevil, encadenándolas para formar un único cuerpo simbólico.
Tened bien presente al ciego. Acordaros siempre del niño, y no os olvidéis del [link]--> agua, el alma vital y original de un secreto. El descubrimiento sobre el origen censurado que Bruce Banner
afrontará cuando despierte en la Encrucijada y su multiplicación infinita de mundos -figuración emblemática de la fantasía mantliana practicamente indisoluble de la bipolaridad y la búsqueda del centro-.
Ya véis, ahí esta Hulk luego de atravesar el túnel de fuegos y de arrancar su estatua, flotando en el interior de un líquido amniótico vuelto cosmos a semejanza de una
caverna. Pero ya no solo como en una renovación bajo su bóveda a la manera del Capitán Marvel a su llegada a la Tierra, sino por la misma operación por la que Alan Moore implantó en Swamp thing su nuevo modo de ser, y también Gaiman con Sandman, el encierro íntimo que precipita la conclusión o el progreso de un ciclo. Claro, el descenso en las raíces de este personaje tuvo que ser más lento y medido dado el enorme bagaje acumulado de años de eterno vagabundeo y repetición que traía consigo el San Cristobal gigante del universo Marvel.
El reloj de la renovación se volvía más explícito gradualmente según se adelantaban los episodios mientras se despertaban todos los poderes y dobles y triples aspectos del mito lunar más notable del comicbook (más que el propio vegetal de la DC).
De una etapa feliz hasta una nefasta, con la mutilación de ese encaje humano que son Banner y Hulk, hasta la recreación de un hijo. Y no cualquiera, la triple combinación de un ciego, un niño y un monstruo sublunar predeterminado por oscuridades femeninas y, todo ello, coronado con un árbol. No era necesario continuar, una vez vista la paloma, resuelta y viva y a punto de extinguirse la luz de Bruce Banner solo quedaba un accidente cristológico, así, durante el cruce e intercambio de colecciones entre Alpha Flight y Hulk, Mantlo y John Byrne, apareció el anzuelo. Hulk se convirtió en pez cuando alcanzamos a vislumbrar al Trismegisto. Que seguramente habría lucido una canosa barba.
Lo que vimos en Alpha Flight tampoco fue flojo, Duende. Otro gran bicho.

Me pregunto, ¿volveréis a tratarle de artesano?
Yo no diré nada, recordaré unas viejas oraciones, muchas historias y unos pocos poemas. Atraeré hacia a mí el sabor y el amor de una sola rebanada de mantequilla con azucar. Me basta, es suficiente para activar las creaciones de Bill Mantlo. Y una vez que deje de importarnos cuánto queda comenzará a importarnos cuánto esperamos de todas las cosas.


"porque, debido a esta corta retención de la respiración, el corazón experimenta molestia y sufrimiento, y por esta molestia y sufrimiento vomita el anzuelo envenenado del placer y del pecado que anteriormente había tragado"