El agua permanente del vampiro.













































Yo, tú, ti, para mí. El Tío Ismi

¿Y qué se mueve más, el agitado lector o las inquietantes y coloridas proyecciones? Cualquier día os lo preguntarán cuando vayáis a repetir por lo del DNI.
El tebeo, buen consumible donde los halla, en forma y color, tesoro predilecto del coleccionismo y el mejor de los yunques
contra el que las adversidades infantiles habrán de morir, nos trastorna en un Dios sin Dios. ¿Qué fue primero Jack Kirby o Stan Lee? ¿Mayas o leotardos? ¿Las quimeras de la razón o la ración de monstruos? Estas respuestas le fueron planteadas todas a Isolda en el estrecho de Helesponto ante el tebeo de oro cuando Jason marchaba en pos de la mística de los perfectos destrozos por el Rastro de Madrid o la calle de la Luna. Algunas asombrarán por su visceral trivialidad, mientras que otras (casi peores) se dedican a ocupar huecos entre el lector y su materia fungible del tebeo; espacios que reflexionan aparte del mundo entre lo ilusorio y lo real, entre páginas y momentos en que la abigarrada simpleza de un registro íntimo tan vago como indescifrable se aparece clara y natural. A veces ocurre, quintas dimensiones, espacios cero del pensamiento, hombres topo... Las revistas del gremio paRRapsicológico bullen de ejemplos y ejemplares de hombres que podrían decir "Yo vi un día" tal como cuentan que el sabio Matacrotos Nazancienos solía comenzar sus peroratas antiruysbrokenses. Personas especiales que pueden servirnos en toda su actualidad como guías en cuestiones complejas sobre historietas, gentes tan desasidas de sí mismas que puedan decir "Yo vi un día a un vampiro pasar por delante de la colección del supergrupo canadiense Alpha Flight. No era más que uno al que sus compañeros habían enterrado prematuramente." Como a tantos otros, por cierto.

BIENVENIDOS: ¿Quién no ha oído hablar del pueblo de Barrow en Alaska y sus 30 Días de noche? El querido Tío Ismi va a contaros otra historia mucho más vieja que seguro os encantará ¡Hehehe!
Acechanza Editorial presenta: La historia de los heréticos superhéroes canadienses Alpha Fligh. Cap. 26


El parto de Ave nevada: nec etiam creatum fuit.
Aquí reunidas para bendecir un nacimiento feroz, portadas para la muerte de un recién nacido. La cole de Alpha Flight de venta directa allí en los USA que aquí fue traspapelada bajo bimestrales formas de a 64 páginas junto al Hulk que fue la Masa por cornudos sentinelas del infierno editorial español. Una historia difícil de las que apenas se mencionan de pasada en mejores lugares que este, Bill Mantlo defendiendo el fortín a la vez que pone en fuga el buen montón de argumentos y aventuras que John Byrne había comenzado a contarnos. Mirad bien las portadas, contad los números USAdos porque solo esos cinco cargaron con la trama de Namor y su amante Marina, la enfermedad de Estrella del Norte, la vuelta a la Tierra de Walter Langkowsky, el regreso de Sasquatch, el diminuto Listo Alec, y la reconciliación legendaria de Ave Nevada con los dioses padres de las tierras del Canada.

Todo es nieve. Los orígenes son blancos o negros. Se dice que sin tiempo para la distinción llega la carne.
Así como nos fue presentada se irá Narya, nieta de Hodiak, hija de la diosa Nelvana y el mortal Richard Easton, a la que condujo a través de este mundo de
apariencias Michael Twoyoungmen, Shaman, el indio de los Sarsi miembro de Alpha Flight entregado como ella a la defensa de la tierra de los cantos. La blanca, la cazadora atrás de una presa como la descubrieron Heather McNeill y su marido James Hudson.


La seguridad que encerraba regresar a los comienzos fue molino de oración para Bill Mantlo, lo demostró ampliamente con Bruce Banner, incluso, con Rom el Caballero del espacio, a quien, por ser una creación propia, más hizo hablar su secreto, retomar su camino y sacrificarse ante omnipotencias celestes. Ave Nevada no fue diferente a un caballero o a un animal. Entre la pureza y la corrupción de lo salvaje, esa prenda de la autoctonía y los poderes que le permitían asumir la forma imputrescible de las especies del ártico canadiense, como la apariencia de cualquier mujer (¡nunca la de un hombre!), esta caza llama al reordenamiento del mundo, el fin del placer y la plenitud del sentimiento de ser una con la tierra por la simple imposibilidad de ingerir la carne de su presa. Una necesidad natural cuya negación pone de relieve su carácter de prohibición, y que trasladado a la biografía de Narya nos habla de una perdida inmediatamente resumida en las desgracias pasadas y futuras de su unión con el humano Doug Thompson. Pronto recordamos como la figuración de Byrne jugaba a divertirnos revolviendo los tópicos morales que reunían a los viejos superhéroes en sus identidades ocultas como agentes de la ley junto a secretarias y otras femeninas profesiones. Al hacer de Narya una bibliotecaria de la Policía Montada en Yellowknife esta asumía de manera supletoria lo heroico y lo viril quedando fuera del ámbito del lance aventurero su amante, un simple miembro de la Policía montada al que debíamos imaginar preocupado por el regreso de su querida esposa a los cuarteles de invierno. Estos traspasos aún no eran usuales a principios de los ochenta del pasado siglo -el siglo del postic, por si nos lee alguién en o desde el futuro: ¡Un saludo para Jordi Hurtado!- pero tampoco es que constituyesen el mayor de los adornos de todas las barrabasadas superheroicas, en los postres, no dejó de ser un apunte de un apunte de otro apunte mayor en el extenso e inteligente listado de ideas para la génesis de los Alpha. Una cruz más en los papeles de Mantlo.

"El esquema mítico es el mismo: nada puede crearse sino por inmolación, por
sacrificio"
Mircea Eliade

Ya no cabe plantear la seria pregunta de si Bill Mantlo era un guionista asesino, o si su obrar desvalorizaba el trabajo de su predecesor. Una vez más, los niños articulan el relato mantliano y hablan por nosotros:
Narya irrumpe en la mansión de Alpha Flight arrastrando un embarazo de ocho meses tras dos semanas de matrimonio. Dejando a un lado toda consideración ADLOiana por la que podríamos confeccionar un divertidísimo y paralelo Marvel Saga [Marvel Saga: extraño aborto de colección que a base de remiendos pero más por efecto de la condensación de dibujos y textos pretendía resumir los inicios del comicbooqueado Marvel. Precursor viejuno de subproductos como La Enciclopedia Marvel o Spiderman. La Guía definitiva y otros matabiblias de igual tamaño y espesor.], pareciera que nuestro guionista de la polaridad no temía ser juzgado y se atrevió a presentar la situación tal y cual era, como una infracción sexual que repetía el del nacimiento de la propia Ave Nevada: le doy al robo, hostio y pego a modo de parche un fragmento de su ficha en la Enciclopia Marvel "usaron a un hombre llamado Richard Easton, participante en una expedición arqueológica en Resolute Bay, al norte del Círculo Pòlar Artico. Mientras estaba en la expedición, Easton encontró una diadema enterrada largo tiempo, esa noche, sintió el impulso de ponérsela, y así lo hizo, entonces, ante él aparecieron tres dioses, Nelvana, la diosa de la luz, Somon el artífice y Hodiak, padre de la primera. Nelvana le dijo a Easton que le necesitaba para aparearse con él, pero Easton lo rechazó, asqueado del aspecto envejecido de Nelvana, por ello, Somon utilizó sus poderes para que Easton viera a Nelvana como una joven de gran atractivo, abrumado por la belleza de la ilusión del artífice, Easton aceptó, y fue trasladado al reino de los Dioses junto con Nilvana, con la que se apareó, después fue devuelto a la Tierra. Lo que él creía que había sido solo una noche, había sido en realidad nueve años, al ser consciente de lo que había pasado, Easton enloqueció. Un año más tarde del apareamiento, Michael Twoyoungmen, Shamán, fue atraído por una fuerte energía proveniente de un área cercana a Resolute Bay. Previamente, Shaman había sido advertido mediante sueños del embarazo de Nelvana, y que se le necesitaba para actuar de comadrona, en el parto. Shaman realizó un hechizo, que abrió un portal desde el reino de los Diones a la Tierra, y Nelvana apareció ante él, el nacimiento fue de naturaleza mística, muy distinto de un nacimiento humano: frente a Shaman, apareció un embrión sin forma definida, un metamorfo, rápidamente, Shaman lanzó un hechizo para ligar al embrión a la Tierra, sino no hubiera podido adquirir forma humana, el resultado, fue una niña humana que aparentaba un año de edad, era Ave Nevada." Vistas las similitudes y a revueltas con la repetición, no han de pasarnos por alto elementos cruciales, no ya la imposibilidad de ingesta de la presa sino la elección de una divinidad plural, la liebre, como objeto de la acción venatoria fracasada que nos avisan de las funestas consecuencias del próximo alumbramiento. La luna, ¡siempre la luna! Ya no estaría mal poder ver un guión de Bill Mantlo, los supongo a la manera stanliniana pero quizás más precisos en la elección de las figuras en juego.
A fin de comprender lo que debe hacer, un Shaman disminuido en sus poderes que ahora tan solo es capaz de solicitar la ayuda de los espíritus sagrados, al contrario de su hija Talisman, por favor, que nadie espere que resuma los motivos de esta situación (no hay monedas en mi hucha para referir tantos hechos y, como se demostrará, el nuevo Alpha Flight que se está gestando ni necesita de estas explicaciones), se verá obligado a buscar la ayuda del Doctor Extraño después de que los Dioses Padres de Narya se nieguen a intervenir en su favor.
No es sin esfuerzo que los dos hechiceros encuentran el centro sagrado donde debe dar a luz Ave Nevada a fin de que las energías mágicas sin forma que constituyen el nuevo hijo puedan ser encauzadas en un modo en que este transite desde su natural movilidad inconstante hasta nuestro mundo. Sin embargo, los símbolos funestos, l
a infracción sexual, la prohibición de la caza para la embarazada y la debilidad de la parturienta, hacen preveer más allá de lo posible que la elección de ese espacio de poder no sea fortuita. Hay dientes que tienen vida. Que sienten la vida bajo la tierra helada.


TOO LONG HAVE I LAIN IN THE ICY EMBRACE OF THE EARTH! SOON, SOON SHALL DEATH RELEASE ME... AND PESTILENCE LIVE AGAIN!
El 25 de abril de 1848 el diario de abordo del Capitán Francis Crozier entregaba al frío el cascarón de las dos naves Erebus y Terror, presas para siempre de los hielos en su fracasado intento de atravesar el Ártico por el paso del Noroeste uniendo el océano Atlántico y el Pacífico. La expedición de Sir John Franklin había acabado, era el turno para Crozier y el resto de los supervivientes.



Fue Talisman la que los guió hasta el centro de los hielos, la que se ofreció a asistir el parto de Ave Nevada. Pero no de la manera que los Alphas, ni ella misma, esperaban. En el seno de este Oriente han encontrado un embrión de penurias deleitándose bajo las verdes entrañas, esperando desde hace más de un siglo.




Hace 138 años que este ser más áspero que la muerte se ha conservado a sí mismo frente al tiempo y la decadencia gracias al elixir de plomo que guardó solo para él mientras su tripulación moría. No es su cuerpo un espíritu, sino un tejido putrefacto y aún carnoso de agua estancada capaz de recibir al torbellino elemental de fuegos del caos y contenerlos. Estas energías increadas, herencia de inmortales, hacen del hijo no nato de Ave Nevada una esfera oscura sin cumplida forma que ni pueda quizás tomar por siempre los contornos inalterables de un ser humano. Esto son, solo dos embriones compartiendo un mismo nacimiento, encontrándose el uno en el otro, el primero de ellos en su estado inicial, como un niño, y el segundo como permanente ennegrecimiento de las aguas. En su fin pero retenidas y anhelantes por volver a correr aunque sea solo en un modo cruel y completamente opuesto a la vida.
Ya surge como un río el recién nacido entre las piernas de su madre en un dolor compartido con una suerte de felicidad espantosa por el infeccioso vampiro. La Madre Tierra no ha estado con Narya, y la aceleración del ciclo mítico reproductor no ha concluído como debiera. Esta condena en la que se repite mediante las figuras de un niño y un monstruo la aparición de la vida tendrá resultados nefastos ya que los dioses han abandonado a su hija y la primera materia de estos monarcas severos no puede más que corromperse en el mundo mortal. Pero Talisman tampoco va a conseguir lo que buscaba allí. La energía preciosa de este niño primordial que ella ha impedido que estallase en mil partidas llamas para vengarse de su padre Shaman ha encendido a las serpientes de mercurio. Hoy vuelve a nacer la muerte. Los encharcados pulmones del vampiro de los hielos se llenan de aire y su amargado corazón va ganando fuerza grieta a grieta transmutándose en el niño que los padres temían ver nacer en este, ahora lo descubren viendo como traspasan hacia la otra cara de la tierra los cuatro ventrículos vermiformes del chupasangre alrededor del círculo de piedras, esteril reino de podredumbre.
El suelo burbujea negro bajo los pies de Estrella del Norte. Y Aurora queda recubierta por millones de gusanos rosados paralizada por el horror, de manera que no ve caer a Box detenido por la invasión del oxido ni a Vindicador absorvida por una nube de moscas. Aberraciones que delatan la oscuridad, la profundidad del mal surgido del seno de la tierra que les ataca. Invisible, oculto, que revela al lector la calidad inconsciente de una historia que bien podríamos considerar la Zona cero de la serie del supergrupo canadiense, ya que vuelve la duración de este tiempo fatal del alumbramiento contra el espacio ocupado por personajes y situaciones creadas por otro autor. Zona cero. Centro mundo. Números americanos treinta y seis y treinta y siete, tres más seis, tres y siete: nueve y diez. Crisis, totalidad y abandono, zona cero a partir de la cual Mantlo hace salir a su grupo purificado. Algunos encontrarán la redención, otros volverán buscando la luz.
¿Qué está ocurriendo con Puck? Los hielos se abren, Eugene Jud desaparece bajo el agua.
Talisman cree estar humillando a su padre, quien ha quedado arrodillado sobre la nieve enevejecido e incapaz de ponerse en pie, pero...


























Lo parecido y lo parecido se encuentran. La narración encadenada de redoblamientos se divisa infinita, del alumbramiento doble del no nato y el no muerto llegamos a la salida de las profundiades con Puck tomando de los talones a Podredumbre e hundiéndolo en las aguas. Son dos reyes que en su interior guardan un espíritu (revisesé la ficha del enano mágico en la Enciclopedia Marvel para conocer los antecedentes).
El ritual de renovación ideado por Mantlo se completa con la llegada de las Grandes bestias, Kariooq el Corruptor, Tundra, Ranak el devorador, Tolamaq la bestia de fuego, Kolomaq, y Somon el informe, que nos devuelven a la etapa primera del grupo. Y la posesión del poder de Talisman por parte de Michael Twoyoungmen a cambio de reintegrar la humanidad a su hija Elizabeth, al ceñirse él esta vez la diadema, muestran esta proyección total del conjunto de las acciones hacia el período inicial del supergrupo perteneciente a John Byrne. Todas las repeticiones, toda esta liturgia así planteada tiene como fin librarse de la etapa del desarrollo de Alpha Flight por la que tantísimas veces, en una replica pasada por bandas magnéticas copiada por animalillos amaestrados en un discurso mecánico ideado para pronunciarse clonándose a sí mismo, pero no para imaginar, hemos tenido que soportar menudeos de opinión contrarios e insultantes para el guionista quienes sí supimos disfrutar con Bill Mantlo al timón de la nave.
Esta fijación en el tiempo que llamamos vampiro luchará hasta el final. Podredumbre logra huir estrechándose al seno martenal de una gruta ciclónica tras girar sobre sí mismo a gran velocidad horadando la tierra hasta hundirse. Los aspectos sexuales quedan evidenciados graficamente aquí. Por desgracia el episodio que debía ser la culminación de esta aventura tenebrosa de renovación arruina el admirable ejercicio terrorífico de Mantlo, David Ross y Gerry Talaoc, al entrar en juego Whilce Portaccio, o por alguna otra circunstancia que nunca llegaron a comentar en el Correo de los lectores en su edición española. Recomiendo que si alguien está pensando en leer los números relacionados con este especial, y nunca antes visto, vampiro de los hielos no debe preocuparse demasiado por el desenlace de esta trama; conseguir o no el número 40 Forum no le supondra más que un disgusto, pues, si bien la representación simbólica continúa siendo ejemplar, la parte gráfica roza lo deleznable.
























































[El editor lamenta este paréntesis]

Recuerdo que a fin de salvar al blog de una implosión por sobrecarga de texto (y a mí de la locura) estoy dejando de lado argumentos de menor importancia que se resuelven paralelamente en estos mismo números. Y otros que se presentan a su vez como novedades a esta altura de la serie. No teman, en los próximos veinte años encontraremos tiempo para todos ellos, mientras nos sigan respondiendo con un pago mensual como el que nos brindan nuestros amados lectores del quinto infierno cenobita. Por cuanto les entretenemos no nos hacen daño, y son gentes entendidas en laberintos. Aunque si nos echases una mano... La verdad es que yo podría parar a comer algo sin temor a quedar colgado por garfios de los pezoncillos. Algunos de nuestros miembros fundadores han desaparecido, y hace meses que no les vemos, a mi lado tengo unos jirones de carne que me resultan conocidos. Aquí pone "AMOR DE MADRE"

[Nuestro redactor ha recuperado el riego cerebral. Sigue igual de idiota que siempre, y esto el Editor no lo lamenta en absoluto.]



En 1989 con el número 40 celebraban el Feliz Año Nuevo en Forum obligando a
Carlos Pacheco a dibujarse a todos los correeros -los que contestaban cartas de los lectores y, es una mera hipótesis, se escribían a sí mismos otras muchas más para rellenar cajones, figoríficos y papeleras-. No quiero pensar qué fue de aquel original.
Aparte de eso, amigos, se presenta Plaga. Título que supone la última aparición del más genial vampiro infeccioso que he tenido el placer leer, además, con un fondo histórico sobre el que me he propuesto encontrar un par de buenos enlaces para linquear en el final de esta entrada.


"¡Oíd nuestra llamada Alpha Flight! ¡Ayudad a nuestro hijo!"


Los Alphas llegan al pueblo minero de Sepulcro guiados por los espíritus enviados por Shaman en su búsqueda del hijo de Narya. Allí encontramos a las ratas, los poderes pestíferos de Podredumbre han dejado un rastro de cientos de muertos. Incluso el marido de Ave Nevada perece víctima de la enfermedad poco después de contar a Heather cómo llegó hasta allí.
En su descenso a la mina se separarán esperando encontrarse con Shaman y Narya. Por su parte, Podredumbre tendrá tiempo de atacarlos uno por uno demostrando de nuevo su poder sobre la muerte cuando intente engañar a Vindicador, como ya hizo en su primera batalla al utilizar las esperanzas y miedos de la líder de Alpha Flight mediante representaciones fantasmales. Como cualquier buen vampiro, nuestro señor de las cavernas obstétricas apela siempre al corazón.

Con los miembros del equipo desperdigados en el laberinto de grutas, Mantlo no pierde ocasión para dar muestra de sus flaquezas y sus virtudes; Puck será preso de un derrumbe en un paralelo a su maldición como contenedor del demonio Razer, pero también de una pasión amorosa postergada; Estrella y su hermana se ven separados quedando Aurora a merced de sus demonios perdida en la oscuridad, aunque va a ser su hermano quien obtenga tangencialmente un protagonismo especial que ya tratamos en un post anterior. Cuando todos lleguen a la gruta central de la mina asistiremos a una nueva operación microcósmica en la que (no cuento el cómo) la esmeralda corrupta revela su miedo a que el alma del niño pueda superar su poder y reinvertir el proceso por el que corrompió su energía.
La solución de Mantlo lejos de ser polémica no hacía más que seguir el esquema mítico de la salida y la reentrada a la vida intrauterina utilizando una caverna. Fielmente, el guionista de la polaridad supo utilizar la naturaleza de los poderes de Ave Nevada como heroína de la autoctonía mágica que la liga al suelo canadiense en su calidad de representante de la Gran Madre. Pero cuya crisis opera el proceso de confusión y aceleración de su embarazo y el insuficiente desarrollo del infante por el incumplimiento de parte de sus deberes divinos. De ahí que perdida la garantía del espacio que supone el contacto íntimo con la tierra y la realeza celeste fuese Talisman, la diadema de Talisman, el objeto con el que se suple en el ciclo de este relato mítico a las fuerzas naturales en juego que lograrían volver a actuar en el tiempo sustituyéndolo mediante el sacrificio y el intercambio de la energía de vida del no nato (ser increado) y la energía de muerte del vampiro. Por otro lado, así se cubre en un mismo movimiento el simbolismo supletorio de la masculinización que había alejado a Elizabeth de su padre.
Y nuestro vampiro no termina aquí. Después del desenlace que una tradición de lectores sin nervio han fundamentado como 'polémico' en base a opiniones acordadas en el acostumbramiento a reflejos de la realidad transmitida por los reality shows y las bandas informativas más toscas pero eficaces, regresará en un último combate tras el cual resulta exiliado en los mundos de la antigua bolsa mágica de Shaman. Desde lo cual no ha vuelto a saberse nada de él, o, por lo menos, soy yo el que no volvió a verlo.
Esta es la Zona cero, el
comienzo del fin para el viejo grupo. Hubo otras sorpresas en este número, tiempo para más polémicas absurdas a cuenta de un zapato y una cucaracha que desde luego pensamos retomar en próximas entregas del que es el mejor serial bloguero de la blogósfera de la cosa del tebeo.

Un PDF []--> El paso del Noroeste

El Terror []--> 1 2








Nueva entrega, nuevos problemas para vuestro correero correoso preferido. Como comprobaréis este mes hemos incluído un posterer del talavereño Marlon Carlos, un joven dibujante que apunta maneras. Después de juntar estas cuatro letras con que gastar algo de espacio paso a responder algunas de las pregunta, dudas, felicitaciones y solicitudes de empleo que nos enviáis.

Paco Martínez Soria (Soria, evidentemente): Se muestra muy preocupado por el buen nivel de los dibujantes de esta serie, por si ello pudiera redundar en una subida del precio de esta publicación. Y no tiene razón, aunque la verdad es que no le falta... Nunca lo habíamos visto así. Pasaré tus consideraciones al respecto a nuestro director y el decidirá.
Pijama Nocturno (Atapuerca): Nos felicita por incluir nuevas secciones de opinión y en especial por el artículo publicado en el segundo número de Tiritón y la Coruja Escarlata de nuestro opinador oficial Ismamelón Perlas Preciado. Dalo por hecho.
También nos ha enviado un simpático video sacado al youtube donde un señor muy majo nos enseña a contar tebeos como hacían en Barrio Sesamo (¡atención al minuto 03:20). En cuanto a tu dibujo, lo mismo que hemos avisado otras veces, no podemos reproducir grabados en piedra y tampoco devolvemos los originales. Es por ello que siempre os pedimos que nos mandéis vuestros dibujos rotocopiados en moldes de escayola o arcilla. Lo siento.














Y esto es todo hasta hoy, recordaros que en el próximo número por fin publicaremos la lista de lectores que recibirán una paliza a manos de nuestra secretaria de dirección por criticar nuestras revistas. ¡No haber escrito, coñe!
Gatumaurricos saludos

4 comentarios:

lord_pengallan dijo...

Yo esta historia me la he leído 2 o 3 veces y siempre flipo con ella. No porque es muy extraña, es que es una absoluta rareza dentro no ya de Marvel sino del género superheroico.

La etapa de Mantlo me parece lo mejor de AF. Lástima que no contase con dibujantes que supiesen seguirle.

En fin, que Mantlo era un tipo que se curraba muchos los guiones y sabía, más o menos, lo que hacía. Yo de adolsecente pensaba que esa etapa era delirante porque Mantlo lo quería así, pero ahora veo que no. En fun, el guionista incomprendido y maldito por excelencia del género.

Gracias por el post.

Ismael dijo...

¡GRACIAS POR LEERLO pengallanamigosmi!
Espero que te hayas reído un rato, que es lo que más gusta. Eso y dejar un posito de inquietud y emoción en quien no conozca estas historias. Para que las busquen ahora, como sea. Antes de que se pierdan olvidadas en bolsitas protectoras. Quizás muchas jamás vuelvan a publicarse. Ultimamente me imagino mudo y alzheimerado, me veo en una butaca rodeado de niños que olisquean entre mis cajas de cartón. Uno de ellos agarra estos tebeos. Los saca de allí por primera vez en ¿cincuenta años? Y ese nieto mío ve en su abuelo como una lagrima, tal vez el primer gesto, a lo mejor el único de ese hombre viejo y mudo que ha visto o verá. Que recordará cuando ya no esté en casa, una mirada, unos segundos intentando llegar con esos ojos hasta los objetos rarísimos que él tenía en sus manos. En un momento el muchacho viajará hacia a mí, bajará sus ojos, verdes como los míos, verá las portadas y ya no estará mi mirada otra vez en mí cuando quiera preguntarme que hay allí. ¿Dónde estaba lo maravilloso?
Prometo guardar algunas fuerzas para ese día tan increíble.

Escribir sobre estos comicbooqueados ha sido terrible. Pretendía hacerlo desde el primer año porque creo que con ellos se hacía evidente que Mantlo no era un tío que llegaba con su patinete solar a Marvel y se sentaba y escribía unos guiones con lo primero que se le pasara por la cabeza. A mí estos temas de las montañas y los fríos me gustan desde los trece años (¿recuerdas mis manos, los dedetes retorcidos?) cuando encontré una peli de Herzog en el videoclub del barrio,la zona del Beta se iba achicando, fue cuestión de tiempo, con un algo suerte, lo habitual. Y me acabó entrando una cosa así rara por leer sobre exploradores. De ahí surgió esa contraseña que escribo de vez en cuando para los amigos "¿Qué estaba leyendo Bill Mantlo?"
Novelar sobre hechos y personajes reales como lo hizo Mantlo aquí no es... Yo no he vuelto a verlo en ningún tebeo superheroico. Desde Byrne a Grant Morrison muchos han proyectado o utilizado realidades y personajes históricos, desde escritores militares, pero no como aquí hace Mantlo. Ni en la BD francesa, que acaban siendo siempre unos rigoristas de la verosimilitud cuando intentan meterle un jeringazo fantástico a sus tebeos históricos.
Recuerdo los tiempos bravos sin internet, leyendo revistas que eran fanzines con resúmenes, y cronometeorologías sobre editores y dibujantes con alguna entrevista para enganchar compradores. Recuerdo las brevísimas menciones que hacían a Bill Mantlo, muy de vez en cuando, y recuerdo que me preguntaba si era el último tonto del campeonato. Total, que espero que algunos de aquellos articulistas vuelvan a leerse esos tebeos y a señalar todo lo que pueda estar mal o ser mediocre. Pero también lo que pueda haber de bueno u original. Algo tiene que haber, no soy un desviante. Torcido sí, pero no monstruoso.
Es asombroso, un tebeo con incesto. Aunque sea divino, un incesto.

Ismael dijo...

Hay que trabajar la fe. Pero casi me parece imposible un regreso de esta esmeralda vampírica, ese hijo verde y putrido de las entrañas terrenales.

lord_pengallan dijo...

Qué te me has puesto sentimental!

El problema de Mantlo es que es difícil pillarle y por eso la gente se queda en la superficie y no le tiene en consideración. También es alguien a quien se le lee parcialmente, desconocemos su Rom y sus Micronautas, y no se le conoce por su desafortunado accidente.

Desde luego ahora que le estamos prestando atención descubrimos de él que es eso que dices. Que no escribía lo que se le pasaba por la cabeza sin tamizar y por eso le salían historias delirantes, sino que debajo había un simbolismo culutreta que es la verdadera historia. En ese sentido es un precursor de Moore, Miller y Morrison. En fin, un guionista a recuperar y revindicar.