"No te maravilles de que te dije" (Juan 3)

En vano

En vano la soga, la viga.
Luz en el dorso del caballo.

El cura y sus parábolas del perdón.

Nadie supo que moría.


Ella se deslizaba, música en otro cuerpo.


En vano viga nueva.
Caballo, luz, cura.

Ella. La música, otro cuerpo.
El tiempo, descolgar cadáveres.
Soga y muerte juegan a brincar la cuerda.

En vilo el aire cristificó al hombre.
Sudaba calor a sangre.

Dos de la tarde.
A ritmo gotas caían de la boca.

Las pupilas árboles, verde y distancia.

Saboreó un trago de pulque.

Sintió su levedad.
Nadie supo que moría.


Sudor en vano, sangre, dos de la tarde.
Verde, distancia, boca.
Soga, muerte, brincar la cuerda.

Sombra, luz reflejada en la tierra.

José Antonio Gil
[nº 11 Revista Almiar Margen Cero www.margencero.com]




La Catedral

Os traigo mi particular regalo de Navidad. Esta entrada dará que hablar.

Leido por ahí.

Una maravillosa y corta historia de venganza, con unos dibujos que pocas veces vi. Es difícil de conseguir. Creo que se publicó en alguna CIMOC o Comix internacional hace unos 15 años.

Haciendo un poco de investigación descubrimos que esta historia, con guión de Bill Mantlo y dibujo de Jean-Claude Gal fue publicada en el Especial 20 aniversario de la revista Heavy Metal 20 Year Special (Heavy Metal Special ; v. 11, no. 2; pags 97-107 primavera de 1997), que era una revista que se dedicaba a traducir la revista francesa Metal Hurlant que era una revista de gran calidad con autores como H. R. Giger o Esteban Maroto, que empezó a publicarse en diciembre del 74 y dejó de publicarse en Julio del 87. Por lo tanto, en principio, ese sería el lugar de publicación original y esta sería una incursión de Mantlo en el comic Europeo. Según la wiki La revista Francesa la publicó inicialmente en España Totem y posteriormente se publicó con su propia cabecera. Ignoro de dónde es la edición que reproducimos a continuación yo me la he encontrado por ahí tirada. Si lo sabes dínoslo en los comentarios.

As your A-B-C!


La de aquel viejo Marvel Fanfare, y con Ken Steacy. ¡Ya me gustaría que este hubiese sido el dibujante de más de un episodio de Alpha Flight! Tebeos coloridos y efectos retumbantes, en cuanto lo leas vas a ver que es mejor que Jim Lee.
Si acaso dejo un [link]--) hacia el EDITORI-AL!



"Casi escapo sin meter la amenaza musical..."

El reloj del universo Marvel.

[Editoreando sobre el clásico tebeo roto]
Un tebeo machacadito. Cinta adhesiva, estigmas, pegotes, arrugas. Dulce de niños, un tesoro. Todo el mundo tiene uno así en su casa. Uno o dos... puede que tres. ¿Cuatro? ¿Cinco? ¿Doscientos? Síndrome de Diógenes.
¡Arropieros del tebeo arrepentíos! Este es el Hulk que fue La Masa. Con la serie de televisión casi todavía enfrente, y las nauseabundas abundantes ediciones españolas de Bruguera que nunca lograremos olvidar, Ediciones Forum (nº 34, 1985) nos sacó como pudo 32 páginas españolas del famoso juguete
de goma ( nº 297 The Incredible Hulk) y un complemento (nº 18 The Incredible She Hulk). Ella también era verde y, al menos, entonces todavía no los llamaban 'Extras'.
[Este editorial se autotostará en cinco, cuatro... ¿¡doscientos!?]


El Hulk de Bill Mantlo es... "¡Tebeo auténtico, legendario y de cuento!" El modelado mantliano que más aprecio: un instinto
complaciente en revoluciones microcósmicas que construye dramas cíclicos irresolubles donde la esperanza se rehabilita y desaparece de deseo en deseo. Siempre rendida, esperanza que espesa y cae, para volver por un hilo de la simple rueca. El tiempo de ataduras con el que desciende y huye todo cuanto es cuantioso y tiene fin pero que nunca acaba. Del reloj hasta el caos, del reino del padre hacia la madre.
Noche es luna.
Prisma de irresolubles infinitas repeticiones y redoblamientos, Hulk ha sido tenido por un personaje limitado a una gestualidad y unos argumentos simples. Piedra granosa y negra mala para labrar pues son sus reflejos tornasoles que se vuelcan sobre el filo del cambio, que, cuanto más avanza y se hunde para intentar transformarlo, más completamente se repite y más se asemeja a lo que fue en un principio. Luna verdescente y cerco púrpura, sacrificio y apuros del inconsciente. Mortero del mundo, gigante terrible y benefactor, enorme niño despiadado, presa de pánicos, sueño y razón inquietos. Luna roja, mancha de pecados. Imposible reloj fuera de tiempos, sin cruces ni caminos. Luna negra, noche oscura.
Probablemente (hasta donde yo sé, que es poco todavía) sea Hulk el único superhéroe que ha apostado por la luna de un modo tan constitutivo. Casi genético. -Aunque simiente nocturna, el relato de la maduración poética del santo redentor de la naturaleza, Swamp thing, es constitucionalmente menos ambiguo y sus fases también menos flotantes.
Más que un condensado mítico de la polaridad, una teofanía romántica.- Ruido y melodía, repetición y ciclo, fases, caras. Toda historiografia del personaje es un recorrido coloreado de reveses dramáticos, cambios que se saben simples repeticiones camufladas con un estilo más o menos elaborado. Hulk se oculta, se revela prometiéndose en un proceso que nunca ha de concluir sino empezar de nuevo como fue al principio. Sin duda, yo creo, fue la intuición de este ritmo o el conocimiento de su soporte mítico el que llevó a Mantlo a realizar la mejor etapa de la colección, historias que sintetizan un esquema eternizante en el que un único aspecto mínimo puede contener y completar a todos los demás como en una cadena resurreccional de significados disparados hacia la propia génesis del personaje.
Los motivos del descrédito al que ha llegado Hulk entre aficionados, editores y creadores, como la baja estima o el escaso recuerdo de este ciclo mantliano me resultan aún hoy a ojo de la internet desconocidos. Por otro lado, aunque no se reediten y queden enterradas, el núcleo de estas historias permanecerá en sus posteriores y más famosas 'interpretaciones' para siempre. Desde la freudita sobrestimación del inconsciente individual del obsesionado historicista Peter David (secuelas de Las Crónicas de Atlantis [links]--() 1 2) y su Hulk futuro, a la vez viejo rey inválido y Cronos tiránico y devorador, más tarde, el desconchado de la soledad, hasta los perros de Hécate de Paul Jenkins o el secreto de la consanguinidad de Bruce Jones. No debería ser la nota marginal en un libro sobre Hulk y su película, de aquella etapa ha quedado algo más que un niño maltratado... ¿Un Hijo enfermizo, un Hijo feminoide?
¡Blablabla, blablabla! Vamos a ver como fracaso en este intento de hacer explícito el esquema lunar, transmutación del devenir dramático del doctor Banner, la pasión divina por la madre -si se me permite, como rendido admirador de Mircea Eliade, por la Gran Madre; detalle que otorgaría significación no solo al verde y morado del monstruo, además, y con igual relevancia quizás, aunque desde otra perspectiva, al nada despreciable hecho de que nuestro gargantúa esmeralda no pueda volar, es decir, desasirse de la tierra-. ¡Pero empecemos ya a juntar estrellas para nuestra pulsera de la suerte de imágenes mantlianas!
Portada de Bill(¿cómo se escribe?)Sienkiewicz: agua-espejo, agua negra. Uno podría demorarse con este triple motivo con tal de festejar el año de Edgard Poe pero lo fundamental es el reflejo. Otra vez, como es habitual, no sé si es el editor, el guionista o el ilustrador quien crea la idea para la portada, por lo tanto, desechando esta nueva ofensa a la inteligencia de los lectores del blog, nos detendremos en el hecho más simple, claro y evidente, este reflejo es monstruoso. ¿Y qué es un monstruo? "¡Oh, el monstruo lo es todo!", que diría el doctor Frankenstein. Como manifestación iconográfica el monstruo es fuerza de posibilidades infinitas, sumas y sumas de imposibles, lo maravilloso animal; en relación al agua, agua nocturna, podemos sumergirlo entre los dragones, esta relación nos rendirá beneficios cuando integremos la desfiguración del ser reflejado, aspecto terrorífico que va a ser animado por el movimiento acelerado de las facciones, y en continuidad con la teriomorfia del dragón monstruoso, por supuesto, animal lunar.
Ese sería un gran conjunto en movimiento que daría como para alcanzar el temor hacia lo indiferencado y la totalidad temporal pues agua, reflejo distorsionado y círculos concéntricos (La Broma asesina), dicen de un nuevo comienzo. La angustia hacia la eternización, el devenir. Pero acudimos a la portada con algunos recuerdos, ya que compramos mes a mes este tebeo, vamos a gastar ese comodín mugriento de historias:

Ahora lo sé, hubo una vez lo que llamaron La Caída de Banner donde un sabio científico soñaba con redimir el mal del mundo. Mal que el mismo encarnó como Hijo que lo fue dos veces, por vez primera, de un hombre y una mujer, en la segunda ocasión, de un modo no menos caótico intervinieron una bomba de su creación, el dedo de un traidor soviético, la casualidad de un adolescente y una sencilla zanja.
Viéndose en la posibilidad de reconstruir todo lo que fue destruido, de unir todo cuanto lo que de una forma secreta podría permanecer unido, lo uno con lo otro, uno y solo, adoptó una nueva personalidad y actitud épica que no fue más que un instante de brillo, de esperanza, un signo positivo de futuro, que no podía evadir su intención sacrifical. Regresó el temor, la angustia por la repetición, y a ser movido el monstruo por hilos invisibles, organizadas casualidades de nuevos padres, viejos enemigos. Hasta que el sacrificio se completase y se llevase a termino el intercambio. En sueño sin tiempo ni espacio, el reloj restituido a su mundo intervinó despacio devolviendo al Universo Marvel las horas perdidas durante las Secrets Wars.

Y de la portada a un par de páginas robadas por descuido, con la lotería clarificadora de un fragmento escogido completamente al azar...
"Como muchos problemas psicológicos, las investigaciones acerca de la imaginación se ven turbadas por la falsa luz de la etimología. Queremos siempre que la imaginación sea la facultad de formar imágenes. Y es más bien la facultad de deformar las imágenes suministradas por la percepción y, sobre todo, la facultad de librarnos de las imágenes primeras, de cambiar las imágenes.













































Si no hay cambio de imágenes, unión inesperada de imágenes, no hay imaginación, no hay acción imaginante. Si una imagen presente no hace pensar en una imagen ausente, si una imagen ocasional no determina una provisión de imágenes aberrantes, una explosión de imágenes, no hay imaginación."
Gaston Bachelard (El aire y los sueños. Ensayo sobre la imaginación del movimiento).

"¡Adornos multicolores, tinturas bautismales! Mancha, pecado, falta... Ausencia. Luna blanda daliniana, en el vientre de la tierra mamá te espera." La extrañeza que hoy puede causarnos ver un superhéroe solitario durante más de cuatro páginas y sin que medien diálogos, premuras silenciosas de acción sin límites sobre la nada de la sufrida alteridad del supertipo ni melancólicas postales de café entre tejados y basura urbana se comprenderá inalcanzable. Ya no existe guionista que no se precie de conocer los secretos sobre todas las horas del día,cualquier descripción se reconvierte en culto marcial a la idea o es eludida en un choque de trenes. El Doctor Muerte ES, el Capitán América ES, Superman ES. Y todos son o representan ser algo, sobre todo, algún enfrentamiento, una división o el deslinde de unas ciertas ideas. Se comprenderá que viñetas repletas de valores encubiertos, doblados, nunca ocultos, historias de repeticiones (verdadera herencia heraclitiana de la continuidad superheroica) y personajes que pueden actuar como vehículos además de como figuras ejemplares tienden a superar el simple enfrentamiento, a confundir más que a separar o distinguir, por lo que se vuelven inútiles y hasta peligrosos para el actual canto editorial de un juguete siempre más grande. Más de una pieza, más Hollywood.
Se comprenderá mejor que sea la destrucción de las descripciones arquetípicas o su perdida en fracciones antitéticas, la que haya transformado el reino del comicbooqueado en un recinto de idólatras imposible de franquear por otros extasiados del mundo del tebeo. En cambio, lector de despertares que acompañas nuestro blog, la etapa mantliana puede ser revivida por cualquiera. Sin intermedio de cursillos acelerados en Historia revuelta del Universo Marvel, si es que consigues hacerte con algunos de estos tebeos... ¡Reclama su reedición! Tienes derecho.
¿Qué está sucediendo? ¿Cúal es el misterio?

¡Ja, te has dejado engañar otra vez! Admiradores de Bill Mantlo no es uno de aquellos weblogs caritativos que reunen florilogios y vida de santos. No pintamos el universo superheroico porque guardamos más espíritus que cabezas. Lo veo así, nos sentimos habitados y queremos que los tebeos se revivan instalándonos aunque sea solo momentáneamente en ellos. Claro que cualquiera se llega al campo de los ahorcados sin señalar groseramente uno de los caparozones despejados de hojas, no somos tan distintos de los más viejos tenderos
[COMPRA TEBEOS DE BILL MANTLO], y La portada del chaos nostrum da pie a tirar del Agua. ¡Pero no será aquí! Todavía hay una portada más. El agua nos lleva, el agua nos acuna, el agua nos adormece, el agua nos devuelve a nuestra madre.
Lamartine
Número 29 de Forum: Cuerda, lazo y espiral, poste, dragón (miedo), sombras, mano de la predicción, círculos concéntricos, mujer y serpiente, escalones. ¡Las viejas portadas!, cuando estaban todas hechas de casualidades y no de homenajes al homenaje. ¿Retrocede o avanza, cae? ¿Sostiene el poste? Pero hay algo que he olvidado, el muñequito de la cartela editorial, observa con curiosidad la gradación y mira como Hulk se desviste [link]--() nº 292 al 300. Otra medida del tiempo y del carácter cíclico de este drama.
Apenas contar las letras de
Duerme mi niño..., título del número 34 Forum que escogí, ya es decirlo todo de él. Puerulus tuus senex est, la caída en el sueño será también descenso a la realidad exterior cuando el monstruo regrese de la duplicación del mundo que en forma de pesadilla esquizofrénica, y caricaturización de amigos y compañeros superhéroes, le absorva. La fase de ascensión, el estado triunfante y el tiempo del Hulk inteligente termina y nuevamente será Bruce Banner quien, ahogado en su inconsciente, vaya a asumir esos valores positivos del rebelde justo después de haber portado el signo de la fatalidad en su obsesivo empeño por salvar el mundo del mal. Pero esto no es más que el argumento, como aseguraba al comienzo del rollo de rollos, de estas cinco páginas tenebrosas puede obtenerse todo cuanto debiera entrar en contacto con un alado lector del Hulk. Desde el grito ogresco, que nadie temería indicar así, como la fluidez del agua y la proyección espacial del tiempo a la vez tranquilizadora y terrible, a otros puntos que nos avergonzarían como el acurrucamiento maternal y la sexualidad femenina de elementos naturales como la hendidura en la piedra. Se diría que en esta escena Hulk actua como un mediador entre el reflejo colérico del agua y el terreno degradado (depreciado), dos tiempos y un símbolo de unión que se equilibran por mediación de la furia violenta. Un compuesto de sustancias oscuras y simples.
La noche del dragón.
No es mi invento, sino el título de este episodio. El Jefe de de pista, con su Circo del mal, y el Hombre dragón. La acción se traslada a México, un escenario adecuado para el héroe lunar de piel verde, donde Banner ha encontrado financiación para sus investigaciones. Allí, su Gammascopio podría eliminar el hambre en el mundo, nuevo redoble sobre el mal y su remolino histórico, pues gracias a este instrumento los investigadores han logrado modificar vegetales creando supercultivos.
Hulk vuelve a caminar por su geografía antigua de manera episódica pero singular: los secuaces del Jefe de pista se percatan de la presencia del doctor Banner entre el público, "¡Bruce Banner! ¡Todo el mundo sabe que él es la masa!" Y ya que Banner no guarda recuerdo del anterior enfrentamiento entre el grupo criminal y Hulk, el Jefe de pista logra hipnotizarle en medio de su espectáculo y obligarle a transformarse en Hulk para que luche contra el Hombre Dragón. No es tanto la potencia evocadora de las imágenes como la propias acciones, la peripecia y el cambio repentino de la situación, lo que transforma los accidentes de este número en presagios del futuro.
La voluntad secreta de unificación de los elementos no se anota en la gestualidad de los protagonistas del drama, y el trámite del enfrentamiento fin de episodio se resuelve gracias a la figura auxiliar y motora del Hombre dragón, que aporta el punto de vista del monstruo invirtiendo la situación anterior de aparente, tan solo aparente, triunfo de Banner sobre Hulk.
La denegación del mal viene a intimar con ese desastre predictivo que es la inversión cuando el control del Jefe de pista sobre el Hombre dragón se debilita al atar la voluntad de Banner/Hulk, y la ambiguedad de los textos descriptivos proyectan los sentimientos de una criatura hasta entonces cautiva a otra resumiendo, en fin, la condición doble del protagonista. Biunidad complementada por
la pareja sentimental de Banner, Kathe Waynesboro (repetición del elemento tranquilizador femenino, entre otros valores).
Se podría contar más, pero de entre los elementos fantásticos destaca la multiplicación física del miedo de Banner a perder el control sobre Hulk por medio la aparición especial de el Hombre dragón, así se lee en este tebeo:
"Pero mientras el jefe de pista se concentra en humillar al mortal más poderoso de la Tierra... ¡se olvida del monstruo! El monstruo empieza a despertar de su largo sueño. No sabe dónde está ni como ha llegado allí... Solo recuerda vagamente haber sido arrebatado hace un poco de un lugar de paz y haber regresado a su planeta de origen. Asustado, el Hombre dragón se escondió del hombre. Pero un ser indigno, el Jefe de pista, lo encontró y lo incorporó al número de su circo. El Hombre dragón se da cuenta de que ha sido utilizado... ¡y eso no le gusta! Instintivamente... ¡sabe a quien culpar!"
La expresión recorre todas las direcciones biográficas del periplo de Hulk de origen a origen, el ciclo completo. Su situación actual, futura y pasada, se nos presenta sintetizada. No es casual que el Jefe de pista interpele al Hombre dragón al comienzo del episodio como Gargantúa, "¡Despierta de tu sueño Gargantúa! ¡Sal de tu jaula! ¡Que vean todos..." Puede ser un milagro, pero tampoco es casualidad que sea un Hombre dragón quien destruya los cultivos (fecundidad, esperanza de la humanidad, calendario lunar) radiados con energia gamma. Como los viejos indios, los hijos no toleran que nadie arañe el vientre de sus madres. Y no solo esto, podemos llegar a creer que esa misma destrucción sea a la vez denuncia triste del tiempo, la angustia ante el ciclo y su repetición. Pero se nos señalaría como a locos o alunados y los seguidores del hulkvolucionismo peterdavidiano intentarían quemarnos por ello... No obstante, el Hombre dragón ataca al jefe de pista en cuanto tiene ocasión y libera así de su control a Banner/Hulk antes de elevar el vuelo.

[EXIGE SU REEDICIÓN. TE LA MERECES]

Poe y Hulk: Agua negra.

"El agua es el elemento triste. Super flumina Babylonis sedimus et flebimus. ¿Y por qué? Porque el agua llora á la par con todo el mundo. Aunque somos niños, no podemos ménos de enternecernos.
Sentados al borde de la laguna murmuradora, permanecemos largo espacio orgullosos con nuestro descubrimiento, sin embargo de que no hemos hallado leones ni águilas, y de que ennegrecido el peñasco en muchos puntos por el humo de muchas antorchas, ha debido hacernos ver que no hemos sido los primeros iniciados en el secreto de la montaña. Nos bañamos en la charca helada; humedecemos el pan en sus ondas; olvidamos por mucho tiempo el examinar si tiene alguna otra ramificacion la caverna hasta tal punto, que cuando salimos se ha ausentado ya el dia y la noche muestra en el firmamento sus primeras estrellas "

Las confidencias, Alphonse de Lamartine.

[Ley de Economía sostenible 0 - Internet para todos 1 FIN DEL PARTIDO]