¿Y si perdemos el control? Como siempre, la respuesta en un tebeo.



[Editoreando 2.0]
"Si no vienes tú a contarlo... ¡No tenemos faro ni nada parecido! Y mira que el blog venía con una genuina linterna del reverbero pero como se la ha llevado uno de los colaboradores para leer historietas de esas de la penuria y la segunda mano por la noche. ¡Ay, ya estamos otra vez en sus manos!"

[Buscamos gente sana por fuera y por dentro, verdaderos donetes del peti suisse comiquero con ganas de contarse algo relacionado con el Bill Mantlo o cualquiera de sus personajes (hasta los Micronautas de Recerca).]

Paradox el héroe con morrito, que no era cosa de la MTV, sino de Bill Mantlo y su opera en sopa galáctica PARANORMAL PARAHUMAN PARADOX culpa de la revista Marvel Preview. Por aquí, en la España editorial rara, número ocho de Aventuras Bizarras (1984 del año Forum, con Antonio Martin Martín sobre el callo del programa de TVE 'La Historieta' y las convocatorias al público marvelómano, incluía un cuento de Domingo Santos). ¿De qué iba Aventuras Bizarras? No lo sé, puede que ni en USA lo sepan. Leí que tras la cancelación de esta revisteja de la inflacción aventurera española debía haber nacido una superpublicación a color y de relumbrón pero... ¡Se fueron todos a nadar! ¿Hay más historias de este personaje, tuvo frase en algún último macroevento? ¿Y qué pinta Mick Jagger aquí? Tu segunda pregunta se la paso directamente al dire, que no me pagan para superar fobias, y sobre otras historias del personaje consulta la internet, amartillea la Wikipedia... Yo solo alcanzó a ver una mención a otro número de Aventuras Bizarras. No, no creo que en la redacción estén por la labor de enviarte ningún número atrasado.
Hasta aquí por hoy, acordaros de comprar el próximo número por dos veces. ¡Miaurricas maldiciones!
[Fin de la intromisión editorial]




















¿Y si perdemos el control? El trance. Si el control se reduce uno baila.
Imagina bailarines gravitacionales, danzan de una manera real pero diferente, y Paradox no es más que el nombre con el que es conocido uno de estos artistas. Un agente secreto de Seguridad Interespecial poco común, un verdadero ídolo marica con legiones de seguidoras al que persiguen constantemente las cámaras. No es James Bond, Derek Flint o Matt Helm, en el 2181 los mejores espías son de una pasta
muy distinta. Como la oquedad para el espíritu sobre la que orbitan las tres bailarinas, Paradox rehizo su carne a partir de la de un joven que debió haber muerto cuando intentaba atrapar a ciertos contrabandistas. Ese joven era también él mismo, abandonado a una sobreexposición letal a la radiactividad de la que se le rescató mediante nuevas técnicas de ingenieria genética que lo transformaron en una paradoja viviente; convertido en un animal animado, parahumano y paranormal, que necesita tomar la forma de otros seres a fin de conservar su apariencia humana; no es solo esto, claro, también cuenta con un puño laser y el sexapeel de una estrella de la danza en gravedad cero. Pero nada es fácil en la colonia lunar, excepto el vuelo ígneo y la ilusión del juego.
Imagina. Una época tumultuosa, la raza humana domina los ocho planetas
del sistema estelar Sol y sus satélites. En los que las distintas especies colonizadoras fruto de la ingeneriagen no son más que simples esclavos de Terra (la antigua Tierra), jardín paradisíaco que controla la distribución de alimentos en sus colonias industriales. ¿Puede existir mejor forma de control que el mantenimiento de una raza pura? La respuesta práctica deja de ser suficiente, en este futuro solo los peores son objeto de experimentación. Los pobres de la tierra se llaman ahora lunianos, saturnianos, mercurianos... todos ejemplos de adaptación a una única labor, un trabajo específico para el que han sido diseñados. Unos son rojos y pueden resistir las más altas temperaturas sin apenas protección, otros, más pequeños y musculosos, trabajan en las minas de la Luna, muy lejos de cualquier sueño de terratransformación, en un pasisaje industrial y decadente de seres caídos y elevados a una herencia común. ¿Alguien se atreverá a contar todavía que es el espíritu del mundo quien utiliza las pasiones de los hombres para alcanzar nuevas etapas de prosperidad? No, aunque esta historia se desarrolla en la Luna no tiene nada que ver con las Secrets Wars. Y su guionista es Bill Mantlo.
Este tebeo no entra en las quinielas, y bien que podría ser uno de aquellos objetos ramplones sin más atractivo que el de 'una joyita del inencontrable', sin embargo, aunque la charca del coleccionismo tenga mejores firmas que la de Val Mayerick, personajes como Paradox sí resultan genuinamente imposibles. Absurdo, por tanto, real, auténtico, único. Admirable. ¡Y mírale la fecha... Muy poco por detrás de la plasticidad sexual de su figura, del aspecto feminoide de Paradox, ya aparece el disturbio de la disociación superheroica, la última astucia, la única actualización del hombre hecho superhéroe. Pero no es el aspecto surrealista del personaje, aquí, a cuerda y a torno, lo importante es la danza. Esa es la nota.

"Y David bailó frente al Señor con todas sus fuerzas"

Un poco de historia (contiene espuelas, puede llevar algunos mondadientes):


Y, efectivamente, el baile acompañó al superhéroe hasta el fin de los tiempos cuando la actitud marcial y pornográfica acabó por sustituirlo interrumpiendo toda posibilidad de posesión e intermediación. Así, perdieron sus máscaras, también sus poses características y, junto con estas últimas, a los demonios coribánticos que los montaban. Pero al menos Spiderman se hizo adulto. O idiota, algo de eso que cuentan...
Otra vez la droga. Desde el santo verde del pantano hasta el prota maníaco-depresivo de la ópera en colores The Psycho, Capa y Puñal y otros miles de superhéroes más, tomaron de la propina numinosa de Rudolf Otto. Fascinación. Sucedió en los ochenta, pero Nadie dijo nada. Y debió ocurrir lo mismo en décadas anteriores aunque a Nadie le llamase demasiado la atención. El dos mil, el pico y lo que se venga, Nadie dice ya nada (debe tratarse de una broma entre los propios aborígenes y sus antropólogos seguidores del medio). Nadie, el lector de a común puro de bellota, ni se entera. Que hay bastante con envolver cada tebeo en su plástico de alquiler correspondiente para que no se nos deshaga con una segunda o primera lectura. Fascinación, claro, pero de otra cosa.

Directa e inmediatamente como la droga, la verdad. El fuego ígneo recorre las espaldas de los adinerados capateces de mina en la Luna, artistas, políticos, cesares comerciales, todos ellos humanos, se mueren por experimentar con esta droga, que se sospecha pudiera estar detrás de la muerte del embajador terrano. Narcotraficantes y chantajistas, consumir el vuelo ígneo es depender de ellos ya que una vez se ha jugado resulta necesario ingerir un antídoto a fin de no quemarse desde dentro. Aunque el
juego va a más, el revés de la droga, y la verdad directa e inmediata, señala a los pueblos culpables, impuros semihumanos en busca de revolución.
¡Oh, estoy a punto de creer! No se trata más que de otro tebeo normalito y del montón. Voy a por un vaso de agua y vuelvo enseguida, es solo un momento.
La luz sobre la sombra. En Capa y Puñal tenían baile, drogas y... Bueno, como aquí, un poco de todo y algo más. Así conviene creer, por un lado, en el abandono del protagonista pues se descubre que Esterhase es su padre y que la nueva encarnación de su hijo perdido no va a encajar en lo que el viejo entiende por un hombre. De todos modos, Paradox tampoco le tiene a él por un ser humano, su capacidad de mutar a voluntad en cualquiera de las otras razas originadas mediante ingenieragen tiene un efecto fisiológico sobre su cerebro que simbolicamente se manifiesta en sus aptitudes para la danza
gravitacional: allí donde le libera de sus movimientos y le ayuda provocar la disociación, no se indica sino que para Paradox no es necesaria ninguna máscara ya que la parte más humana, la original herencia común que habría desaparecido devorada por la radiactividad, es actualizada periódicamente mientras adquiere la estructura genética de un luniano, un mercuriano o un plutoniano, en definitiva, cualquiera de las razas serviles creadas para soportar esas condiciones. La pérdida de la conciencia de los giros y equilibrios, la danza de Puñal. Y con Capa, el dragón. El vigor sexual, como no podía ser menos en un bailarín y espía, es otra de las características con que Mantlo ha dotado a un personaje al que no solo le hará recorrer paisajes de satisfacción viciosa en su misión sino que llega incluso a verlo transformarse en una ménade con tal de averiguar la auténtica identidad de Catherine de Lys, la exmujer del embajador terrano. Transformación desde el interior, antireposo ginecológico con el que Paradox cierra a la madre y destierra en la muerte al padre, pues ocurrió en la Luna. Bajo las cúpulas de la alta sociedad y en los grises pasajes subterráneos.



















Casi no creí en Hypno-Hustler, pero un espía que baila... Opino que aun no sabemos bien qué esconde la nota musical del guionista. En el espía y el bailarín se confunden la cara oculta y la pública de un modo tal que resulta difícil identificar a una como verdadera y a otra como secreta. Dócil esbirro o peligroso revolucionario, de un lado o del otro pero siempre con espacio para la duda, oscilando entre la representación estereotipada, casi ritual para un público que le espera, o el moderno vehículo de un fin oculto que solo él mismo puede preveer. Pocas son las pistas, la primera de ellas es el abandono personal que se presenta en el origen con la declaración oficial de su muerte a espaldas de su padre y la asunción de su nueva naturaleza, a la que se une el carácter también doble de su actividad como agente secreto terrano y como estrella de la danza. Este último rasgo me parece el más confuso (y original) ya que remarca la modalidad grupal e individual entre las que se situa Paradox, bien a la manera de una reafirmación quinestésica de su individualidad, mientras baila en visiones provocadas por el vuelo ígneo o combate en la realidad contra sus adversarios, o bien como un culto de pertenencia al grupo social, casi un sacerdocio que imparte ante un público aristocrático. Para mayor paradoja estos aspectos intercambiables se combinan en los planos sexual y anímico mediante los sentimientos de liberación que producen los movimientos del personaje y la esperanza de unión racial que le otorgan sus poderes de transmutación. Incluso en la muerte, la unidad de la superación en la muerte como paso hacia un fin de ciclo alcanzado por la posesión de la droga y el comportamiento, sobrehumano en todos sus aspectos, de Paradox.
Si tienes ocasión de leerlo no la desaproveches. No es un título que se vea todos los días tirado en las montoneras al precio de un euro ni del que se pueda escuchar hablar a diario, y tengo por manía que si no es demasiado conocido -esto solo significa que no encuentro gran cosa a través del regoogle- se debe a la Maldición mantliana, esa que dice que algunas buenas historias jamás sencontraron a su dibujante. Yo me la imagino como un experimento psicocinético P. Craig Russell o hasta de Esteban Maroto, pero en el que se remarcase todavía más espectacularmente el aspecto social, los impulsos prohibidos, los poderes de modificación social que trasluce el personaje de Paradox. ¿No es lógico imaginarlo así? ¿Quién actua cuando él baila, quién baila cuando golpea? ¿Qué papel juega aquí el ser? ¿Y el amor, y el aislamiento?
Veo a Paradox como un gran personaje cósmico y no me explicó su olvido. En cuanto al ser que lo baila, repico sobre Capa, "Dios es un dragón que se hunde en el seno de aquel a quien quiere iniciar".






Comparativa de la ilustración en ferrandelgado.blogspot.com

Galería de portadas de la Marvel Preview esa en www.comicvine.com

















3 comentarios:

Ismael Fancito. dijo...

Pues sí que... Se ha quedado fuera lo de Estrella del Norte y el pegote de las muertes mantlianas.
Si alguien conoce la filiación religiosa de los padres del guionista que la apunte aquí. ¿Eran temblones de algún revival norteamericano, quizás con lejanos parientes en San Vicente?

lord_pengallan dijo...

Algún día deberíamos reunirnos, peinar EE.UU., encontrar al tipo que atropelló a Mantlo y hacerle pagar por todas las historias que nos ha robado.
Joder con Mantlo.

Ismael Fancito. dijo...

¿Omoloc y Bruce también te han pillado a ti? Sus rezos y sus murgas son el plato fuerte del blog. Se manejan bien. Son lo más interesante, útil del misterio o así. Y parece que a ti y a mí nos quedan las mondas (lo que de verdad mola, o eso). De todas maneras, esto del grupo de admiradores parece argumento para un tebeo en el que repasar la vida del comicbook a través de un autor imaginario. Ponte a ello.
Creo que Paradox es un personaje interesante. Va conectado con esa música, aunque lo primero en que pensamos cuando vemos la danza gravitacional todavía son cisnes y cascanueces. Me recuerda a Scout, en cuya edición española, en vez de hablar sobre música, se empeñaron en contarnos la de los indios y sus genocidios. ¡Pura agonía del articuleo a mitad de grapa! Alguien debería obligar a los articulistas del tebeo franquiciado a tomar drogas durante el trabajo...
Bueno, por lo menos Paradox ya cuenta con una reseña mutante. Y se vale repetir.