La encrucijada de la Masa.

Tortura y pruebas.


Partieron el joven y el ángel, y el perro con ellos. Caminaron.

Tobías 6,1.
Se ha contado, el Hulk nació como una sombra. Y, antes que auténtica sombra, creación oscura de un hambriento que andaba sobre campos de espinas ya que el cuento del catalizador social del Lee... Yo no lo veo. ¿Stan Lee en tierras de intuiciones donde las voliciones íntimas y las analogías imprevista se prestan al viento de encuentros benévolos? Se cuenta otra cosa, que, entregado con felicidad al chisme inglés del Dr. Jeckyll y Mr. Hyde, el primero de nuestros Padres Guionistas Americanos escogió la torcida y algo enferma mirada de Robert Louis Stevenson para dar sombra al mortero del mundo: Hulk, alias Bruce Banner.
Boliche para timoratos pero furioso a la vez. Un gran acierto el efecto de venirse a imaginar un gigante verde que, al igual que un agente de toda vida, pasa de sombra y media a mortero del mundo en unas pocas páginas. "¿¡Gris!? Mejor verde, como las piezas brutas de la nada." Un monstruo de febril poder, un monstruo a pacificar o hacer que sienta su destierro. Capturar al monstruo,darle castigo, destruir la abominación, salvar al mundo de tal criatura es el otro hoyo natural que acabaría por formar el charco en el que se ha chapoteado hasta hoy. Por el que han pasado, con las mejores catiuscas y chubasqueros, Stan Lee, John Byrne, Paul jenkins, Bruce Jones, Peter David, Jim Starlin, Roger Stern... En fin, buenos guionistas con buenas historias. Pero solo uno se lanzó desnudo al barro y con el pelo sembrado de bichos. Se llama Bill Mantlo -ya tardaba en salir el nombre-.
Me doy al recuerdo, ¿qué era la Masa?

"El juguete no se rebela, obediente y servil como todo muñeco no se separará de su persona. Segundos, dos décimas, ¿era muñeco o juguete ? Un monstruo que entregado a su señor, que está oculto y no es poderoso, hace de furias las tempestades para que juntas vuelen las máscaras, las más antiguas y modernas. Encargos que son guerra de las sociedades contra el hombre; la comunidad que intenta perpetuarse cargando sus culpas a la espalda de uno solo de ellos, a aquel monstruo que llamábamos 'individuo'. Sé de ese viejo objeto divino impregnado de repugnancia porque en el asco todo es aprendido. Aunque todo insecto aparece por primera vez maravilloso y brillante cuando en mitad de la noche se acerca a un niño, sus padres... Agentes sociales. Esto es difícil, su señor que está oculto y no es poderoso se presenta a la mascarada y juega de día. Corre, es falso, produce temblores. Maneja al muñeco furioso para que la persona se separe y duerma desdoblada, caiga luego al descenso y se una definitivamente."

No hay salida, como no hubo entrada ni comienzo. Hulk era Banner, Banner es Hulk, y realmente nada dio comienzo ni existió ningún número uno o cero. No hay origen, por eso, desde la primera Bomba Gamma, cada guionista repite un mismo esquema mejor o peor camuflado, porque cuando se llega al final no se puede más que escapar otra vez de nuevo. A esto se le llama 'La encrucijada de la Masa', cuya conclusión debe ser la constatación de la imposibilidad de la unión y, a la vez, el enaltecimiento de esta misma.
Hulk es una repetición sin origen, por tanto, ejemplar y no irresoluble ya que no necesita 'resolverse'. La Masa y Bruce Banner son bestias de cuento que se diluyen al tomar real contacto la una con la otra. Peter David, alias capitoste Freud, a pesar de querer jugarse la carta de la doble escudilla del huevo, zurciendo rastrojos se lo tomó como una maldición personal y se trajo de tal unión un superman verde con pantalón corto que contaba chistes.
¿Qué hizo Mantlo? Movimientos, movimientos en la morada del mundo: 'Bill Mantlo en la Encrucijada'